Bruselas anima a funcionarios de la CE a denunciar casos de corrupción y fraude

Actualizado 06/12/2012 19:09:08 CET

BRUSELAS, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha aprobado este jueves nuevas directrices para animar a sus personal a denunciar casos de corrupción, fraude o graves irregularidades detectadas.

La UE ya cuenta con una de las normativas más estrictas a nivel mundial sobre las denuncias internas de casos de corrupción, fraude e irregularidades, que fueron adoptadas en 2004.

"Las denuncias internas es una arma clave del arsenal de la Comisión contra la corrupción y el fraude. La Comisión no permite simplemente al personal que denuncien si se encuentran con irregularidades serias, les obliga a hacerlo", ha recordado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Relaciones Interinstitucionales, Maros Sefcovic.

El Ejecutivo comunitario ha adoptado nuevas directrices porque a pesar de que las normas han provocado "investigaciones significativas" por parte de la Oficina Antifraude Europea (OLAF) el número de denuncias de estos casos a nivel interno "sigue siendo bajo". El personal apenas denuncia cinco casos al año de media, según OLAF.

Bruselas atribuye esta cifra baja al hecho de que rara vez el personal detecta "irregularidades serias" en su puesto de trabajo y aunque "la mayoría" lo denuncia a sus superiores, no se refieren de forma explícita a las normas sobre denuncias internas y reconoce que se necesita contar con "canales" para denunciar estos casos que den confianza y sean claros y conocidos.

"Estas directrices dan al personal la confianza para saber cuándo tiene que denunciar y cómo y garantías de que serán protegidos y permanecerán en el anonimato si lo desean", ha precisado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario.

Las nuevas directrices dejan claro que las denuncias internas de estos casos son "una obligación" para el personal comunitario pero se les garantizará "una protección sólida" para los que actúen "de buena fe" denunciando estos casos.

Además, precisan que el personal tendrá una serie de canales de denuncia a los que podrán recurrir e incluso podrán circunvenir el orden jerárquico por completo. "Como último recurso y bajo ciertas condiciones el personal puede incluso dirigir sus preocupaciones a otra institución de la UE", explica el Ejecutivo comunitario.

La Comisión deja claro en las nuevas directrices que las personas que denuncien estos casos no podrán ser objeto de "represalias" especialmente en los referente a promociones internas y por tanto su identidad deberá permanecer en el anonimato si lo desean. Además, les apoyará cuando quieran cambiar de puesto de trabajo si hay un temor "razonable" de "miedo a reacciones hostiles en su entorno de trabajo inmediato".

Con el objetivo de ayudar al personal a saber si tiene que denunciar o no determinados hechos, la Comisión les ofrecerá directrices "confidenciales e imparciales" y tendrán derecho a recibir información sobre las acciones emprendidas a raíz de sus denuncias.

Bruselas también deja claro que las denuncias "malintencionadas" dirigidas a dañar la integridad o reputación de una persona están "prohibidas" y podrán ser objeto de medidas disciplinarias por tanto, así como la necesidad de respetar el derecho a la defensa de las personas denunciadas.

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