La CE trata de reducir el excedente de vino y hacerlo competitivo con una reforma "radical"

Actualizado 22/06/2006 21:58:01 CET

Las primas por abandono de cultivo diferirán entre países y regiones y los Estados podrían financiar ayudas a la destilación

BRUSELAS, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea apostó hoy por realizar una reforma "radical" del sector del vino en la UE para recuperar la competitividad del sector frente al empuje de países como Chile, Sudáfrica o Estados Unidos. Propone reducir 400.000 hectáreas en un periodo de cinco años y eliminar algunas medidas de apoyo al mercado, entre ellas las ayudas a la destilación, un gasto que Bruselas juzga demasiado oneroso y que ha perdido su carácter excepcional para convertirse una medida habitual.

El colegio de comisarios aprobó un documento con las propuestas de reforma y que es el primer paso de un proceso de negociación que Bruselas espera que concluya con el acuerdo entre los Estados miembros en el primer semestre de 2007 para que pueda entrar en vigor para la temporada 2008-09. Hasta entonces, se abre ahora un periodo de consultas con el sector y los socios comunitarios que darán lugar a una propuesta legislativa en firme en enero del año que viene.

En términos generales, la Comisión apuesta por "una profunda reforma" con el objetivo de "aumentar la competitividad de los productores de vino, reforzar la oferta y la demanda y simplificar las normas". Pero al mismo tiempo "preservando las mejores tradiciones europeas en materia de elaboración del vino y reforzando el tejido social y medioambiental de muchas zonas rurales", según indica un documento del Ejecutivo comunitario.

Según su descripción de la situación actual del sector, el consumo de vino en la UE ha descendido "significativamente" en las últimas décadas, al mismo tiempo que las importaciones de países terceros se han incrementado a un ritmo del 10% desde 1996, hasta llegar a un volumen cercano a los 11,8 millones de hectolitros en 2005.

Por lo que respecta la producción interna, la Comisión advierte del aumento de los excedentes que, si no se modifica nada, en 2010-2011 podrían ser de hasta un 15% de la producción total, esto es, 27 millones de hectolitros. Bruselas advierte de que "el excedente es particularmente serio para el vino de mesa, aunque la situación del vino de calidad también se ha deteriorado".

La comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, presentó la propuesta como el mejor medio de devolver al sector vitivinícola europeo a una situación de "equilibrio de mercado ante el reto de más competitividad", y advirtió de la necesidad de la reforma porque "si no hacemos algo nos convertiremos en importadores netos" de vinos de países terceros.

En este escenario, la Comisión defiende una reducción de la superficie de cultivo, concretamente de 400.000 hectáreas en cinco años, para lo que se prevén primas por valor total de 2.400 millones de euros. En el sistema que está vigente en la actualidad también existe la posibilidad de arrancar cepas, una decisión que está en manos de los Estados miembros y que no se ha utilizado desde 1996, indicaron fuentes comunitarias.

ARRANQUE OPCIONAL

La diferencia de la propuesta presentada hoy estriba en que el arranque de viñedos tendrá un carácter "opcional" y será decidida y demandada no por los países, sino por los productores cuando consideren que su actividad no es rentable. A cambio de abandonar la producción optarán a primas económicas que de momento no están definidas, pero que variarán de un país a otro e incluso entre las regiones de un mismo Estado, según explicó Fischer Boel.

La comisaria dijo que es imposible determinar cuántas hectáreas se arrancarán en cada Estado miembro al tratarse de una decisión voluntaria de los productores."Hay 1,3 millones de productores en la UE y no he hablado con cada uno de ellos, no sé cuánto va a arrancar cada uno", señaló.

Al mismo tiempo que la Comisión apuesta por arrancar viñedos, su propuesta incluye también la eliminación del sistema de derechos de plantación, de manera que quedará revocada la prohibición de nuevos cultivos. Fischer Boel negó que este elemento esté en contradicción con el arranque de 400.000 hectáreas explicando que "sólo se producirá vino cuando exista un mercado para él". Agregó que "es un sistema orientado al mercado para producir más vino si hay quien lo compre".

La fecha de expiración del sistema de derechos de plantación dependerá de cuál de las dos opciones se elija finalmente para llevar a cabo la reforma. Bruselas propone un modelo en dos fases o un modelo en una única etapa. El primero contemplará en un primer momento medidas destinadas a equilibrar la oferta y la demanda y después trabajará por el aumento de la productividad. En este caso, el sistema terminaría en 2013. Con la reforma a través de un único paso, los derechos de plantación desaparecerían en 2010 o "de inmediato", indica el documento que aprobó hoy la Comisión.

DESTILACIÓN

Otra de las principales iniciativas que contempla la reforma es la supresión de una serie de medidas de apoyo al mercado, como la destinada a la destilación de subproductos, la destilación de alcohol de boca, la ayuda al almacenamiento privado y la ayuda al mosto. También se suprimirá la destilación de crisis y será sustituida por una red de seguridad alternativa que recurrirá a la dotación financiera nacional, según el documento.

Con respecto a las ayudas a la destilación, Fischer Boel indicó que éstas acaparan 500 millones al año, mientras que el apoyo a la promoción de los vinos no alcanza más que los 14 millones. Asimismo, recordó que esta medida, que se creó para hacer frente a crisis coyunturales, se ha convertido en algo habitual que demandan los Estados miembros para dar salida a sus excedentes.

Precisamente, Bruselas decidirá en breve sobre la petición que hizo España para recibir ayuda a la destilación de crisis de 300.000 hectolitros de vino de calidad. Grecia también espera la respuesta a una demanda similar, mientras que la Comisión ya decidió en mayo otorgar ayudas a Francia e Italia.

Sin embargo, la comisaria apuntó la posibilidad de que durante las negociaciones de la reforma se pueda aceptar como concesión la posibilidad de que los Estados miembros destinen a la destilación parte de los fondos de los "sobres nacionales" con los que se compensará la eliminación de numerosas medidas de apoyo al mercado vigentes en la actualidad.

Por otra parte, la propuesta plantea prohibir el uso del azúcar para el enriquecimiento de alcohol y reducir el nivel máximo de enriquecimiento con mosto hasta el 2%, a excepción de la zona C, donde figura España, donde la reducción que se busca desciende hasta el 1%. Asimismo, contempla prohibir la importación de mostos de terceros países y, posteriormente, de vinos destinados a mezclarse con caldos europeos.

RECURSOS ECONÓMICOS

La idea de la Comisión es que la OCM del vino reformada cuente con el mismo presupuesto que hasta ahora, entre 1.200 y 1.300 millones, según fuentes comunitarias, pero propone la creación de nuevas herramientas financieras a las que destinar los recursos económicos que ya no se emplearán en ayudas suprimidas, por ejemplo para la destilación.

Fischer Boel explicó que se tratará de "redistribuir" el presupuesto, particularmente a través de su transferencia al desarrollo rural y a una nueva figura, un "sobre nacional" que se destinará a los Estados miembros productores.

Los gobiernos podrán elegir entre un "menú" de medidas de financiación, como la gestión de crisis causadas por desastres naturales, para otorgar una cobertura básica contra las crisis o para la vendimia en verde. Deberán ser aprobadas por la Comisión y en este capítulo es donde la comisaria apuntó que podrían situarse eventuales fondos para la destilación de crisis, aunque esta idea no aparece en el documento aprobado hoy.

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