Economía/Turismo.- La Primavera Árabe y la flexibilización del bloqueo de EEUU impulsan el turismo en Cuba

Actualizado 25/01/2012 18:55:33 CET

LA HABANA, 25 Ene. (Reuters/EP) -

La Primavera Árabe, los cambios en la política estadounidense hacia Cuba y las reformas económicas internas están impulsando la industria turística en la isla --que vive uno de los mejores momentos-- y han obligado al país a reforzar su capacidad para atender la demanda.

Los hoteles registran plena ocupación y la Habana Vieja, centro histórico de la capital cubana, se ve repleta de turistas de todo el mundo tomando el sol en los cafés al aire libre y caminando por las estrechas calles de la zona colonial.

A lo largo del Malecón, la conocida avenida marítima de La Habana, pueden observarse 25 autobuses en fila esperando a los turistas para trasladarlos a sus próximos destinos.

En la Bodeguita del Medio, un restaurante donde el escritor Ernest Hemingway disfrutaba de los tradicionales mojitos, los turistas quieren emularlo y esperan en las calles de piedras a que otros salgan para entrar al atestado bar.

"Estamos a plena capacidad en los Resort de Playa, en La Habana están totalmente llenos. En el interior del país no hay ningún lugar para encontrar una habitación, en ninguna parte", comentó el gerente de una empresa hotelera extranjera.

Como la mayoría de las personas entrevistadas por Reuters, el funcionario pidió no ser identificado para evitar problemas con el Gobierno de Raúl Castro.

Cuba cerró su mejor año para el turismo con poco más de 2,7 millones de visitantes en 2011 y es casi seguro que superará esa cifra en 2012, de acuerdo a previsiones de los expertos.

"Creo que 2012 será un año muy bueno y veo las dificultades reales en la forma de organizar y gestionar todo esto en 2013 y 2014", indicó el jefe de una oficina perteneciente a una agencia de viajes europeas en La Habana.

El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de divisas en esa nación caribeña y en 2011 generó alrededor de 2.300 millones de dólares (1.772 millones de euros).

Expertos del sector turístico aseguran que hay un crecimiento continuo en el número de visitantes procedentes de Canadá, el mayor mercado para Cuba, y el incremento de los de países como Rusia y Argentina.

Esta temporada de invierno boreal ha visto un resurgimiento de los visitantes de algunos países de Europa, tras una caída en los últimos años. Muchos europeos que solían viajar al norte de África en sus vacaciones buscan ahora otros sitios ante los temores de seguridad generados el año pasado por las revueltas contra los gobiernos de esa región, un hecho conocido como la Primavera Árabe.

La estabilidad política y la ausencia de delitos en la estrictamente controlada Cuba son tan atractivas para los visitantes como las hermosas playas de la isla.

"Especialmente en el mercado alemán, si hay una crisis en algún lugar, de inmediato dejan de ir. Cuba es considerada como segura", destacó el jefe de una agencia de viajes. "Usted quiere más seguridad que en La Habana. Estimo que, desde Francia, sólo el turismo hacia Cuba es un 20 por ciento mayor en gran parte debido a los acontecimientos en el norte de África", agregó.

ESTADOUNIDENSES EN LA HABANA

Los cubano-estadounidenses han inundado Cuba desde que el presidente norteamericano, Barack Obama, levantó las restricciones a los viajes en 2009 para que puedan trasladarse a su tierra natal cada vez que lo deseen.

Cuba no ha publicado las cifras anuales de turistas por nacionalidad para 2011, pero extraoficialmente se calcula que 375.000 cubano-estadounidenses visitaron la isla en 2010. En su mayoría se quedan con familiares y no se alojan en los hoteles, pero sí utilizan un gran número de coches de alquiler.

El número de estadounidenses que visita Cuba aumentó después de que Obama cambiara las normas en 2011 para facilitar los viajes a la isla de gobierno comunista, un tímido intento de flexibilizar el férreo embargo comercial que Washington le aplica desde hace 50 años.

"Estoy teniendo enormes dificultades para encontrar alojamiento para mis clientes. Son los estadounidenses que están recibiendo todas las buenas habitaciones", se quejó el propietario de agencia de viajes en Cuba.

En los alrededores de La Habana se ha vuelto más común ver a los estadounidenses en las calles y en los restaurantes, aunque están algo aislados de otros turistas debido a que el nuevo reglamento de su país dice que llegan como parte de los programas de educación con un propósito no recreativo.

En la búsqueda de lo conocido como intercambio "pueblo a pueblo", los estadounidenses visitan museos, escuelas, hospitales y plantaciones de tabaco con tiempo limitado para pasear.

Cuba aseguró que, excluyendo a los cubano-americanos, 63.046 estadounidenses visitaron la isla en 2010, mientras que el año anterior fueron 52.455 turistas.

"Pienso que los grupos estadounidenses están empezando a venir (a Cuba)", señaló Tom Popper, director de la compañía de viajes estadounidense Cuba Insight al destacar que la demanda ha sido fuerte y que su grupo ha confirmado o inscrito 2.200 personas para viajes. Para los estadounidenses, la atracción por Cuba se debe en parte a que ha sido fruto prohibido durante muchos años, sostuvo.

Pero para los estadounidenses y otros visitantes, el plan de reformas emprendido por el presidente cubano, Raúl Castro, es una tarjeta de crédito, han afirmado algunos expertos.

REFORMAS ECONÓMICAS.

Cuba se está alejando de la economía de estilo soviético para dar cabida al fomento de la iniciativa privada con un menor papel del Estado. Más de 350.000 cubanos trabajan ahora en el sector privado lo que ha permitido la multiplicación de los pequeños restaurantes, mientras que los coches y casas pueden ser comprados y vendidos sin ninguna limitación.

"Muchas personas llegan a Cuba porque quieren ver cómo ha sido y es, ver los coches antiguos y otras cosas curiosas que leen en los periódicos acerca de los cambios en la isla", resaltó el director de una agencia de viaje europea.

En el Museo de la Revolución, que una vez fue la sede del Palacio Presidencial de Cuba, los turistas miran el famoso yate Granma, en el cual el expresidente Fidel Castro y los rebeldes iniciaron en 1956 en México la revolución.

"Mi familia pensó que Fidel Castro era una maravilla y apoyó a la revolución. Ahora quería ver el país antes de que cambie", expresó el argentino Abel Cutiño mientras miraba el barco, ahora en exposición.

Para aquellos en la industria de los viajes, el éxito de Cuba es tanto una bendición como una maldición. Las ventas y los beneficios son buenos, pero la demanda está poniendo el foco en la necesidad de ampliar y mejorar la infraestructura turística, especialmente en las ciudades.

Cuba ha invertido fuertemente en la construcción de hoteles de playa, pero en La Habana y otros destinos turísticos populares como Cienfuegos y Trinidad, son necesarias muchas habitaciones más, sobre todo de buena calidad.

Cuba dice que tiene 52.000 habitaciones en los hoteles, de los cuales el 65 por ciento se supone que son de cuatro o cinco estrellas. "Necesitamos más hoteles y necesitamos más hoteles de cuatro estrellas", insistió el director de la agencia de viajes, que estima que La Habana sólo necesita dos mil habitaciones adicionales.

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