Un controlador ve "alucinante" el rechazo a la propuesta de AENA y dice que hubo huelgas de celo

Actualizado 06/08/2010 17:41:48 CET

MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

El controlador Francisco Capella, antiguo miembro de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y actual instructor, critica la actitud que ha tomado el sindicato, y considera que en los últimos tiempos se han producido huelgas de celo.

En declaraciones a Europa Press, Capella considera "alucinante" que el sindicato no haya aceptado la propuesta de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) para situar la retribución media del colectivo en 200.000 euros, una cifra que "para el resto de gente es astronómica e inalcanzable".

A su juicio, los controladores deberían tratar de tener "un perfil bajo" en lugar de "esquivar la verdad" e intentar que les reciba el ministro de Fomento, José Blanco. "Me pregunto a qué juegan", añade Capella.

Según asegura, durante su labor como controlador se ganaban "cantidades ingentes" de dinero a base de horas extras "innecesarias". Asimismo, recalca que se trabajaba "menos de lo permitido", a pesar de lo cual "se continuaba pidiendo más plantilla".

Para aumentar la transparencia, Capella solicita que se haga pública la intensidad del tráfico aéreo mediante la emisión de imágenes o audio de las actividades de control, lo que "impediría que se cometieran abusos".

El antiguo miembro de USCA subraya que la huelga "es un derecho de los trabajadores", pero también la considera "una medida de presión", especialmente si no se concreta en una fecha, ya que ello genera "una incertidumbre brutal, enormemente dañina para el sector turístico".

En este sentido, apoya una posible modificación de la Ley de Huelga para restringir el uso de este derecho por parte de los controladores y otros colectivos sensibles de causar un gran perjuicio, "igual que ocurre en el caso de los militares".

HUELGAS DE CELO.

Capella considera que en los últimos tiempos los controladores han realizado huelgas de celo, o bien "algo muy parecido", ya que "quieren controlar sus condiciones de trabajo".

Entre estas acciones, el actual instructor menciona la existencia de demoras y esperas en el aire que "prácticamente nunca se habían producido", la "separación innecesaria" entre ciertos aviones, o la mala gestión de las pistas disponibles.

Además, recalca que la posibilidad de que finalmente se produzca una huelga legal no supondría que anteriormente no se hayan realizado huelgas de celo. "Eso no tiene ninguna lógica", añade.

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