El banco británico Barclays, que logró sortear la crisis sin recibir ayudas públicas, obtuvo en 2011 un beneficio atribuido de 3.007 millones de libras (3.583 millones de euros) lo que supone un 15,6% menos que los 3.564 millones de libras (4.246 millones de euros) que ganó en 2010.
