Benedicto XVI advierte de que el contexto actual es similar al que inspiró la creación de la FAO

Actualizado 16/10/2012 19:53:13 CET

ROMA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha advertido de que el contexto actual es similar el que inspiró la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con los efectos de una crisis económica que afectan cada vez más a las necesidades básicas, como el derecho fundamental de toda persona a una alimentación sana y adecuada, empeorando especialmente la situación de los que viven en condiciones de pobreza y subdesarrollo".

En una carta al director de la FAO, José Graziano de Silva, con motivo del Día Mundial de la Alimentación que se celebra este martes, ha llamado a las instituciones nacionales e internacionales al compromiso de liberar a la humanidad del hambre mediante el desarrollo agrícola y el crecimiento de las comunidades rurales".

"Es indispensable que los poderes públicos que operan a nivel nacional e internacional pongan a punto los instrumentos legislativos y financieros necesarios para que en las zonas rurales las cooperativas sean herramientas eficaces para la producción agrícola, la seguridad alimentaria, el cambio social y una amplia mejora de las condiciones de vida", ha subrayado.

En este sentido, el Papa ha asegurado que "en la desnutrición, de hecho, juegan un papel clave el desentendimiento gradual y la competitividad excesiva que amenazan con hacer olvidar que las soluciones comunes y compartidas pueden ofrecer respuestas adecuadas a las expectativas de los individuos y los pueblos".

En este punto, también ha destacado "el papel insustituible de la mujer llamada, a menudo, a dirigir las actividades de las cooperativas, a mantener los lazos familiares y a preservar aquellos inapreciables conocimientos y habilidades propias del mundo rural".

Benedicto XVI también ha apuntado que "las cooperativas, además de impulsar el trabajo agrícola, son una forma que permite a los agricultores y a la población rural intervenir en las decisiones y un instrumento eficaz para lograr el desarrollo integral del cual la persona es fundamento y fin".

Asimismo, ha añadido que la Iglesia Católica "también considera el trabajo y la empresa cooperativa como una forma de vivir una experiencia de unidad y de solidaridad que puede hacer superar las diferencias, e incluso los conflictos sociales, entre las personas y entre los diferentes grupos".

En esta línea, el Papa ha indicado que la Iglesia Católica "con su enseñanza y con su acción, ha apoyado siempre el modelo de las cooperativas, ya que está convencida de que su actividad no se limita puramente a la dimensión económica, sino que contribuye al crecimiento humano, social, cultural y moral de cuantos forman parte de ellas y de la comunidad a la que pertenecen".

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