Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 27/01/2010 16:48
En Ascó, el alcalde de la localidad, Rafael Vidal (CiU), argumentó que, en la actualidad, la central nuclear de Ascó es "la principal empresa del sur de Cataluña, y que en estos momentos de crisis continúa creando puestos de trabajo". Añadió que, mientras que la decisión de establecer la central "fue del Estado español", en esta ocasión "tenemos la oportunidad de tomar una decisión libre y democrática sobre esta industria". Vidal aseguró que, tras haber consultado en la UE sobre los incidentes que han originado instalaciones similares en Holanda, Hungría, Francia y Gran Bretaña, la respuesta dada por Europa fue: "Cero". "El riesgo es nulo -explicó-. Afirmar lo contrario es crear una alarma social injustificada". Vidal también afirmó que la decisión de acoger el ATC no tiene que ver "con el dinero", lo que provocó las risas de algunos de los vecinos presentes en el pleno. "Estamos hablando de diversificación económica -prosiguió el primer edil- que no beneficiarán sólo a Ascó, sino a toda la comarca". Vidal defendió que las instalaciones que acompañarán al ATC permitirán cambiar el "modelo económico" de la zona. "Es una oportunidad de futuro que no podemos dejar escapar", añadió, para explicar que el almacén "trae asociado un parque tecnológico que investigará cómo extraer el potencial energético del combustible almacenado. Llamar residuo a ese potencial es desconocimiento". Tras la intervención del alcalde, el concejal independiente Antoni Casanova negó su apoyo al equipo de gobierno, argumentando que "no puedo dar apoyo al proyecto, no por estar en contra de la instalación, sino por las formas y el desprecio a los vecinos".
La decisión de dónde se instalará ese controvertido almacén habrá de tomarla el Ministerio de Industria, una vez conocidas las distintas opciones que se presenten y los correspondientes apoyos y resistencias tanto del lugar propiamente dicho como de las inmediaciones. Ascó tiene la experiencia de tener en su término una central nuclear y muchos de sus ciudadanos no tendrían inconveniente en sumar este otro eventual "riesgo" que, al mismo tiempo, es una oportunidad más para proporcionar más puestos de trabajo y mayores ingresos al municipio. En cambio, algunos, como José Montilla o Artur Mas, entienden que ya tienen suficiente grado de riesgo con la central y que convendría repartir esa clase de instalaciones en otros puntos del Estado español...
José Cavero