Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 11/03/2010 17:56
Cuatro en seis años. Miguel Barroso, el más listo, desdeñó la vanidad que ensancha la efímera fama que da salir en la televisión. Moraleda, que se creyó que era él y no Zapatero el responsable de la Comunicación. Nieves Goicoechea, que intentó, sin éxito, poner orden en el caos de órdenes y contraórdenes y, por último, Félix Monteira. Le deseo que acierte, aunque lo tiene difícil, porque, ya digo, el verdadero secretario de Estado de la cosa es el propio ZP y es sabido que está todo el día colgado del teléfono llamando y puenteando a ministros y secretarios. Le encanta. Es su manera de recordar quien manda.
Fermín Bocos