Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 17/02/2010 18:23
Y, sin embargo, y no me cansaré de repetirlo hasta la saciedad, salir de la crisis pasa por cambiar el modelo educativo, transformar la Universidad e invertir mucho más en I+D+i. No vamos por ahí. El PP quiere cambiar todo para alcanzar un pacto y el PSOE, como acaba de decir su portavoz en el Congreso, Cándida Martínez, se queda en maquillar lo que hay. En esa guerra de intereses, donde la calidad de la educación y la lucha contra el fracaso escolar es sólo argumento de propaganda, cobra importancia la denuncia de Joan Guinovart, presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España: el sistema español de I+D "llegará agotado a finales de año", hay temores de un nuevo recorte y deberíamos "lograr recuperar los niveles de inversión de 2008(¡) en los Presupuestos de 2011" Guinovart dice que, también aquí, las promesas del Gobierno se pegan de bofetadas con los recortes presupuestarios. "Abandonamos la apuesta por ser un país avanzado", dice, no recuperamos el terreno perdido, no vendrán más científicos, no apostamos por el conocimiento, el CSIC es un organismo "mastodóntico, rígido, centralizado, de estilo funcionarial", es decir, obsoleto, inservible. No es un problema de ir más deprisa o más despacio. Es, simplemente, como asegura Guinovart, "un problema de supervivencia".
Dice Claudio Magris que "el problema futuro en los países desarrollados será vencer, sin tener que renunciar a la democracia, el abismo entre la velocidad con que la sociedad se transforma y la lentitud de la política". Entre nosotros, es algo más. Sin una educación rigurosa y exigente, sin una Universidad y una investigación de calidad, no hablo ya de excelencia, la información y la política "kleenex", de usar y tirar, que practicamos, impiden el debate y el progreso real. Son un freno, no un impulso.
Francisco Muro de Iscar
francisco.muro@planalfa.es