Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 03/02/2010 17:30
Lo de la cadena perpetua revisable también tiene su miga. En esta nueva figura penal, las palabras luchan para reivindicar su naturaleza y mostrar su ADN, porque no hay nada menos perpetuo que lo revisable ni nada menos revisable que lo perpetuo. La evidencia es tan chocante que quienes promueven la idea con el fin de endurecer la sanción a los delincuentes más peligrosos en realidad están defendiendo una condena que puede ser sustancialmente más leve que los 40 años de cumplimiento íntegro que prevé nuestra ley en la actualidad. Y viceversa: quienes ven fiereza en lo que se propone respecto a lo que tenemos quizás también necesiten aguzar la mirada.
No entraré en el fondo de ambas cuestiones, aunque creo una necesidad la construcción del ATC y soy contrario a la reinstauración de la prisión perpetua con o sin adjetivos, como creo que lo es nuestra Constitución. Lo único que reclamo es un discurso político y un debate ciudadano en el que abiertamente podamos llamar a las cosas por su nombre, sin que nos encripten.
Isaías Lafuente