Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 03/02/2010 17:04
Digo yo que deberíamos pedir a nuestros políticos una definición más clara sobre el núcleo del -perdón por la redundancia-- debate nuclear: ¿sí o no a esta energía? Ni les pagamos ni les votamos por la indefinición, ni para que nos generen problemas, sino para que los arreglen. Es bien fácil: ¿sí o no? Una vez reglada esta cuestión, verán cómo se pacifican municipios y comunidades autónomas.
Lo que no es posible es soplar y sorber. Ni -para que a mí también no se me acuse de ambiguo_ tampoco es posible frenar lo inevitable: la energía nuclear existe, es utilizada por nuestros vecinos más poderosos -a los que pagamos un canon generoso para que nos alberguen la basura nuclear--, va paralela al progreso, cubre las necesidades que la sociedad demanda. Puede -puede_ que tengamos que sacrificar un porcentaje de nuestra seguridad en aras de ese avance. ¿Está usted de acuerdo? Pues que se lo pregunten de una vez a los españoles, que alguna vez tendremos que ejercitar ese derecho a la democracia directa que se llama referéndum.
Fernando Jáuregui