Una mujer huye de Sevilla para no entregar su hijo al padre, condenado por violencia de género, como manda el juez

Actualizado 28/03/2011 17:51:33 CET

El juez dio la custodia al padre porque el niño no acudía al punto de encuentro y faltaba a clase

SEVILLA, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

Una mujer ha huido de Sevilla con su hijo de cuatro años de edad tras la decisión adoptada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2, que ha concedido la guarda y custodia del menor al padre, sobre el que pesa una condena de nueve meses de prisión por maltratar a su ex pareja y madre del pequeño.

En una carta remitida a Europa Press, la madre del menor de edad relata que el Juzgado acordó que la entrega se hiciera la pasada semana, advirtiendo el propio Juzgado de que, en caso de no comparecer para hacer efectiva la entrega, "se procederá al cumplimiento de la entrega de guarda y custodia al padre con auxilio de la Fuerza Pública, y ello sin perjuicio de deducir testimonio al Juzgado de Instrucción por desobediencia a la autoridad judicial".

La mujer, "desesperada", ha decidido abandonar Sevilla e incumplir la orden del juez, haciendo pública una carta en demanda de ayuda. "Pido Justicia para mi hijo y para mí, ya que si entrego mi hijo a su padre, que no lo conoce y que es un maltratador, la vida de mi hijo corre peligro debido a su enfermedad. Pido socorro y que alguien me pueda ayudar para que este infierno termine", señala.

En este sentido, asevera que, tras no hacer entrega de su hijo, se encuentra "en búsqueda y captura, como una terrorista", por lo que hace pública su situación. "Mi exmarido nos abandonó a mi hijo --que tiene cinco tipos de enfermedades diagnosticadas-- y a mí, no queriendo saber nada de su propio hijo. En cinco meses que mi hijo ha estado enfermo, ni su padre ni nadie de la familia paterna ha preguntado por su estado de salud", expone en la misiva.

EL JUEZ "CONDENA" AL MENOR

Así, relata que, además de la condena por maltrato, su exmarido "tiene dos juicios penales pendientes de juicio, uno por quebrantar la orden de alejamiento en presencia del niño" y otro por las "graves lesiones" que, según esta mujer, el hombre causó a su padre. El juez, "conociendo todos estos hechos, condena a mi niño a vivir con un maltratador", denuncia la afectada.

"Mi vida sin mi hijo, que está enfermo y que sólo ha visto a su padre 18 horas dentro del punto de encuentro, no tiene sentido, por lo que le pido a Dios que me lleve con él si me quitan a mi hijo y se lo dan a su padre, que no conoce nada de su vida y de sus enfermedades", según prosigue esta mujer en la carta, agregando además que "el que debía estar en búsqueda y captura es el maltratador". "Nunca se ha visto una mayor injusticia", sentencia.

El pasado día 17 de febrero el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 celebró una comparecencia en la que tanto el Ministerio Público como el abogado del padre interesaron el cambio de guarda y custodia a favor de éste último, tras lo cual el juez dictó un auto en el que adoptaba como medida "cautelar" atribuir la custodia al progenitor, siendo la patria potestad compartida por ambos. Asimismo, acordó dejar sin efecto la obligación del padre de abonar la pensión de alimentos por importe de 500 euros y declarar la obligación de la madre de abonar 250 euros.

"INCUMPLIMIENTOS REITERADOS" DE LA MADRE

En el auto, consultado por Europa Press, el juez llama la atención sobre "los incumplimientos reiterados de la madre" de acudir al punto de encuentro, lo que motivó que se le impusiera una multa coercitiva en julio de 2010, y señala que, "pese a ello, no se llevaron a cabo las visitas tuteladas previstas para el 9 de septiembre, 14 y 28 de octubre", señalando que los técnicos del punto de encuentro "dejaban constancia de que se ha podido observar una evolución positiva en la adaptación del menor a los encuentros con su padre, mostrándose el mismo sonriente, dinámico y participativo".

Así, los técnicos "aconsejaron que, para la progresión del régimen de visitas, las mismas se pudieran efectuar en un entorno más natural y, por ende, fuera del punto de encuentro, lo que le fue notificado a la madre el 22 de octubre de 2010". Tras ello, y según prosigue el juez, "las incomparecencias de los días 11 y 25 de noviembre y 2 de diciembre de 2010 se justificaron alegando una diarrea intermitente, y las de los días 9 y 16 de diciembre aportando partes médicos", hasta que el 22 de diciembre de 2010 "el abuelo materno manifestó al punto de encuentro que su nieto no acudirá a ninguna visita prevista mientras el Juzgado no se pronuncie".

"FALTA DE COLABORACIÓN"

Tras resaltar "la falta de colaboración" de la madre, el juez dice que "no es dable utilizar la enfermedad que pudiera sufrir el menor como mecanismo para evitar el contacto con su padre, llegando a difuminar la figura paterna hasta el punto de que el menor llame a su abuelo 'papá'", agregando que, "si bien es cierto que el menor estuvo ingresado algunos días de noviembre en el Macarena, ello no puede suponer una generalización del estado de salud del mismo que le imposibilite de forma crónica y reiterada para acudir al punto de encuentro".

El hecho "de haber dejado de acudir al colegio en el primer trimestre en 18 ocasiones no supone un absentismo ni tampoco una situación de enfermedad prolongada en el tiempo, más allá de algunos episodios concretos", añade el juez en el auto, en el que asevera que "lo que se está poniendo al descubierto es un evidente problema de aptitud de la madre para cumplir con el conjunto del papel que conlleva ser guardador y custodio exclusivo del hijo", por lo que acuerda dar la custodia al padre.

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