Unidos Podemos propone una ley que centra el delito de violación en el consentimiento verbal o físico de la víctima

Actualizado 11/07/2018 14:45:49 CET
Concentración en Pamplona contra la libertad provisional de 'La Manadada'
EUROPA PRESS

   MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

 Unidos Podemos ha presentado este miércoles 11 de julio su ley de violencias sexuales en la que se unifica el abuso y la agresión sexual en un único delito para que "desaparezca el requisito de la violencia" en una violación y "se ponga el centro en el consentimiento de la víctima".

Según ha indicado la portavoz de Igualdad del grupo confederal, la diputada de En Marea Ángela Rodríguez, esta norma supone un "cambio de paradigma" de la Justicia en esta materia, de manera que si hasta ahora el delito se había centrado en el comportamiento de la víctima, es decir, "si se había resistido o no" a la agresión, ahora se centrará "en la conducta del agresor"

Desde Unidos Podemos indican que su propuesta de reforma en el Código Penal no se basa en que los jueces tengan que valorar un consentimiento verbal o un "sí explícito", como propuso este martes la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, sino que ese consentimiento también se pueda determinar a través de actos tácitos o del lenguaje corporal y de la situación: si participa activamente o si disfruta.

"Si la víctima llora, se queda quieta sin participar, no ha habido consentimiento", ha explicado la catedrática en derecho penal, y asesora de Unidos Podemos en la elaboración de este texto, Patricia Faraldo.

La experta ha explicado que estos cambios son la principal consecuencia de lo que, a su juicio, es el verdadero aspecto a señalar de esta nueva ley y que es "la unificación en un sólo delito del abuso y la agresión sexual", metiendo dentro de este término las violaciones, el acoso sexual, el acecho, la mutilación genital femenina, la infección intencionada de enfermedades de transmisión sexual, el matrimonio forzado o la esclavitud sexual, entre otras prácticas.

SIN SENTENCIAS DE AGRESIONES SOBRE MENORES

De este modo, la norma recoge una reforma del Código Penal para que conste como único delito contra las libertades sexuales aquel que "atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento". A partir de este hecho, habrá agravantes, como puede ser el parentesco, que la víctima esté en situación de vulnerabilidad o el uso de armas.

La eliminación del concepto de abuso, que se incluyó en el Código Penal en 1995 como "un gran avance", según ha explicado Faraldo, a terminado por poner de manifiesto varias carencias sobre la separación de estos dos delitos. Así, ha destacado el caso de los menores, cuyos agresores no tienen que usar la violencia en la mayoría de los casos por cuestiones de envergadura, lo que lleva a dictar casi siempre un delito de abuso en lugar del de agresión. Los niños tampoco suelen resistirse, apunta la catedrática.

Además, el texto incluye un artículo específico para las agresiones en grupo incluyendo la agresión dentro de un "contexto intimidante para la víctima", un hecho que no se tomó en cuenta en la sentencia dictada en el caso de 'La Manada'.

ACOSO EN LA VÍA PÚBLICA

Entre las novedades que presenta la norma se incluye un delito de acoso en la vía pública, que recoge los comportamientos o presiones que creen hacia la víctima una situación intimidatoria, y que implicarían una pena leve; así como la responsabilidad de las empresas cuando entre sus trabajadores se dé una situación de acoso o agresión sexual. El objetivo de este último punto, según ha explicado la portavoz de Igualdad, es que las empresas creen protocolos sobre estas conductas.

Además, Unidos Podemos incluyen que las agresiones sexuales estén a cargo de los juzgados especializados de violencia contra la mujer y que las víctimas sean tratadas como las de violencia de género. Así, recogen la necesidad que tenga atención letrada desde el primer minuto, que valga su primera declaración, que se evite su contacto físico con el agresor durante el proceso o que tenga un acompañamiento psicolígico.

Además, proponen que sólo se les pueda hacer preguntas para determinar si hubo consentimiento, y no sobre la vida sexual de la víctima y se introcuce la reparación al daño.