El Defensor del Pueblo: "Las concertinas es un sistema de una crueldad extraordinaria"

Intervención en el Congreso del Defensor del Pueblo Francisco Fernández Marugán
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 14/06/2018 12:07:12CET

   MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El Defensor del Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, considera una buena noticia que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tenga como "prioridad" retirar las concertinas --alambres con cuchillas-- de las vallas de Ceuta y Melilla, un asunto que reclama la Institución desde que se instalara este sistema en la frontera sur en 2005.

   "Siempre hemos estado en contra de que se instalen estas cuchillas. Todos los defensores el Pueblo que han estado en esta casa, desde hace un periodo largo de tiempo, hemos manifestado que nos parece que es de una crueldad extraordinaria", ha subrayado el Defensor en declaraciones a Europa Press.

   Asimismo, ha subrayado que su posición y la de quienes han estado al frente de esta Institución en los últimos años "es coincidente". Concretamente, ha aconsejado desde 2005 al Ministerio del Interior de los distintos gobiernos la retirada de las cuchillas en sus informes anuales.

   Las concertinas se instalaron coronando las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla en el año 2005 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque, dos años después, el mismo Ejecutivo ordenó retirarlas de la parte del vallado melillense por las heridas que causaban en quienes intentaban rebasar el perímetro.

   En 2013 el Gobierno de Mariano Rajoy decidió colocar más concertinas en las vallas fronterizas, que no sólo coronarían el perímetro, sino que podrían encontrarse también a pie de alambrada y en el intervallado, lo que provocó numerosas críticas tanto de entidades sociales como de los grupos de la oposición.

   El Pleno del Congreso ya rechazó en noviembre de 2013, con el voto del PP y de UPN, una moción promovida por el PSOE y la mayoría de los grupos de la oposición de eliminar las cuchillas en la valla de Melilla. En 2014, el ahora presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a retirarlas en caso de que llegase a La Moncloa.