Victoria Shocrón, emprendedora: "Aprendí más ayudando a discapacitados que con todos los personajes que interpreté"

 

Victoria Shocrón, emprendedora: "Aprendí más ayudando a discapacitados que con todos los personajes que interpreté"

Equipo Victoria Shocrón
Ashoka
Actualizado 19/04/2010 19:46:04 CET

La Emprendedora Social de la red internacional Ashoka, Victoria Shocrón, de Argentina, recibió el pasado mes de marzo el Premio Reina Sofía por su labor de promoción de la inserción de personas con discapacidad. Conocida actriz, bailarina y cantante, Victoria dejó a un lado su carrera profesional para crear la Fundación DISCAR que ayuda a integrar a personas con discapacidad a través de talleres de danza, teatro, música y expresión corporal.

.- ¿Qué supone un reconocimiento como éste después de tantos años de trabajo?

Este premio es un soplo de aire muy positivo para la organización. Sentir que nuestro trabajo se reconoce en España, un país que admiramos por su amplio trabajo para la inclusión de personas con discapacidad. Este reconocimiento nos da mucha ilusión y nos empuja a continuar con más fuerza. Con estas cosas te sientes feliz pero, a su vez, te llena de más responsabilidades.

.- ¿Qué puede hacer el arte por la integración?

El arte se expresa a través de la parte sana que todos tenemos y que tiene que ver con el espíritu, lo que uno lleva muy escondido dentro. El permitir que esa parte artística se exprese te deja unos caminos muy puros de comunicación. Al abrirse ese camino permite el crecimiento de las personas con discapacidad con las que trabajamos. Vemos mejorada su autoestima y realmente empiezan a olvidarse de lo que no pueden para empezar a trabajar con lo que pueden y, a partir de ahí, se les permite un conocimiento mucho más fluido.

.- En cuanto al empleo, ¿está cambiando la mentalidad de la sociedad?

Al principio, yo me reunía con los empresarios y costaba mucho tiempo que entendieran de lo que les estaba hablando, que era poner como empleado ordinario a una persona con discapacidad intelectual. En cambio, hoy en día, hay muchas empresas que nos llaman por teléfono sin que nos acerquemos para contratar a una persona con discapacidad, y eso es fantástico. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer, muchos miedos por vencer y mucho por educar.

.- ¿Cómo empezó este proyecto?

Se puso en marcha hace 24 años, cuando estaba en la playa con mi marido y nuestro hijo. Se acercó un niño y le pregunte cómo se llamaba y si quería jugar y no me contestó. Yo pensaba que estaba enfadado y, al rato, cuando estaba jugando con mi hijo, se volvió a acercar. Resultó que no estaba enfadado sino que no nos entendíamos porque tenía una discapacidad. En ese momento los niños se hicieron amigos porque se entendieron con juegos rítmicos. Eso me emocionó, ví su felicidad.

Ahí pensé en la posibilidad de ayudar con lo que yo siempre hacía: la música, el canto o el baile. En esa época yo trabajaba mucho en la tele y el teatro, sin embargo, cuando pasaron cinco años de esa pequeña historia paré un poco y emprendí el proyecto con el primer centro de arte para personas con discapacidad en Argentina. A partir de entonces, cada vez tenía más cosas que hacer por estas personas y menos tiempo para mí.

.- ¿Cuál es el papel de la gente reconocida socialmente en esta lucha por la inclusión?

Estos 19 años sostuve la fundación gracias a todos mis amigos actores. Hacemos un evento anual en la que vienen todos los amigos actores y, por lo tanto, también la prensa. La gente paga la entrada porque están ellos y las empresas pagan por acudir porque saben que allí está la prensa, es todo una cadena.

.- ¿Qué te ha aportado a nivel personal tantos años de trabajo por esta causa?

Yo siempre digo que crecí a nivel humano y espiritual. Aprendí más que con todos los personajes que pudiera haber hecho en mi carrera artística. Aprendo día a día y eso ya es algo maravilloso. El cambiarle la vida al otro es casi mágico. Todo lo que siento es gracias a lo que a ellos les pasa. Siento que el tiempo que aplico, que no son 24 sino 36 horas por día, es realmente útil.

.- ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Una casa más grande para ubicarnos es lo principal. Estamos tratando de conseguir fondos para ello. Tenemos más de 100 alumnos por días en la asociación y piden más servicios que en ese espacio no podemos darles. Nuestro objetivo también es conseguir al menos 30 puestos de trabajo por año.

.- ¿Te consideras una emprendedora social?

Hasta que llegó Ashoka a Argentina cuando me preguntaban profesión tenía que decir actriz, y gracias a Ashoka me enteré que yo me llamo emprendedora social y que me siento identificada con eso. Pero no lo sabía hasta que ellos me seleccionaron y me eligieron para estar dentro de la red. Nos ponen en contacto con empresarios que pueden colaborar, no sólo con dinero, sino prestando la cabeza para pensar. Y eso también es algo importantísimo.

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