La mitad de las subcontratas de FCC tienen sistema de gestión medioambiental y buen comportamiento con el entorno

 

La mitad de las subcontratas de FCC tienen sistema de gestión medioambiental y buen comportamiento con el entorno

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Actualizado 10/05/2006 14:06:01 CET

Su presidente aboga por que el 'buen construir' sea la meta de la empresa en un mundo donde considera la sostenibilidad "ineludible"

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El 49% de las subcontratas de FCC Construcción destacan por su comportamiento medioambiental mientras que el 56% de sus subcontratas aplican algún sistema de gestión en este sentido, según se desprende de la Comunicación Medioambiental 2005 de FCC Construcción sobre las 220 obras de la compañía. Esta Comunicación, --la cuarta--, se publica los años impares alternándose así con la Memoria de Sostenibilidad de carácter bienal (la última es de 2003-2004).

Según estos datos, del 56% de subcontratas con sistemas de gestión, (un total de 123), alrededor de 92 obras tienen el certificado ISO 14001 o EMAS. Este apartado tiene una importancia media para FCC al otorgarle una importancia de 2 (su escala oscila entre 1 --relevancia baja-- y 3 --alta--).

Uno de los requisitos que FCC exige a las subcontratas es la obligatoriedad de impartir formación al personal de las mismas cuya actividad tenga repercusiones claras sobre el Medio Ambiente. Comunica todas sus pautas genéricas de comportamiento mediante la distribución de su Código de Comportamiento Medioambiental.

En materia de formación medioambiental, a la que la compañía otorga la máxima importancia, puso en marcha un curso de gestión medioambiental, denominado 'Sensibilización y Capacitación Medioambiental', con una duración de 20 horas.

El 96% de las obras ha realizado el curso, de las que un 61% ha formado a todo el personal; un 20% a más del 60% del personal y un 19% a más del 30% de la plantilla. En cuanto a las subcontratas, el mismo porcentaje de obras han recibido charlas de sensibilización y capacitación medioambiental de al menos una hora, en relación a las actividades subcontratadas.

Por otro lado, la formación medioambiental de menos de cuatro horas de duración del personal productivo, desde encargados hasta operarios, se aplica en el 51% de las obras. De este porcentaje un 63% lo realiza al cien por cien de los encargados; el 23% a todos los encargados y más del 20% de los operarios y el 14%, a todos los encargados y a más del 50% de los operarios.

COMUNICACIÓN

En el apartado de Comunicación (también con una importancia de 3), la empresa engloba la relación con las partes interesadas, la implicación de la propiedad en la gestión ambiental, las quejas y reclamaciones, las mejoras medioambientales introducidas al proyecto original, la adopción de una señalización medioambiental en la obra que ayuda a informar y concienciar al personal que trabaja en la obra y la obtención del reconocimiento social.

Del 64% de las obras de FCC que guardan relación con las partes interesadas, más de la mitad han tratado todos los aspectos que pueden dar lugar a impactos significativos relevantes con el cliente y se ha llegado a una solución consensuada. El 12% ha tratado "los que más inciden en la sociedad" con las autoridades o asociaciones y particulares potencialmente afectados y un 20%, tanto con autoridades, como con asociaciones como con particulares.

En lo que se refiere a las quejas y reclamaciones, del 79% de las obras, casi la mitad ha recogido todas y las han tratado con los particulares afectados; el 33% ha consensuado las soluciones a adoptar y un 29% cuenta con la aceptación escrita al menos en el 50% de los casos.

En este mismo contexto, del 26% de las obras de FCC, un 85% ha recibido alguna nota de felicitación por parte del cliente o la autoridad local en relación con su comportamiento medioambiental y un 15% alguna publicación externa donde se elogia esta iniciativa.

EMISIONES, POLVO Y RUIDO

El polvo y el ruido son dos de los factores a tener en cuenta por las constructoras dentro del apartado referente a emisiones. En este sentido, destacan sus políticas de reducción de polvo mediante riego con agua, de pantallas para la dispersión del mismo. En lo que se refiere al ruido, el 32% de sus obras incorporan dispositivos de reducción de ruido como silenciadores, barreras antirruido o amortiguadores, entre otros, aunque tan sólo el 3% obtiene niveles de ruido mejores a los exigidos en más del 5%.

La reutilización en algunos aspectos es escasa en la compañía. Tan sólo el 6% de las obras utilizan elementos recuperables como muros desmontables y tan sólo 3% reutiliza efluentes y aguas residuales de proceso. La tierra vegetal retirada sólo la reutiliza el 14%. Sin embargo, el porcentaje aumenta hasta el 72% cuando se trata de clasificar o separar los residuos de construcción y demolición para su gestión individualizada.

'EL BUEN CONSTRUIR'

En la Introducción de la Comunicación, realizada por su presidente, José Mayor Oreja, éste reconoce que a la compañía "le queda mucho por hacer". "Somos conscientes. Y probablemente esa consciencia es nuestra mejor baza para mejorar", agrega.

La política medioambiental de FCC se centran en el respeto al Medio Ambiente a través del cumplimiento de leyes, normas y compromisos aplicables, el establecimiento de la planificación adecuada para la disminución de los impactos significativos en el entorno, la mejora continua mediante la minimización de incidencias ambientales o la implicación de las partes interesadas en la gestión medioambiental.

'El buen construir' es la meta de la compañía, que se declara "inmersa en un proceso en que la sostenibilidad es el tema de fondo para sus actividades de modo prácticamente ineludible". "Se trata de construir cada vez mejor para dar satisfacción en el máximo grado posible a todas las partes interesadas. El objetivo primordial es beneficiar al ciudadano y al entorno", señala el documento.

Sin embargo, con esta política empresarial chocan algunos datos que refleja el documento. Entre ellos, destaca la poca importancia que la empresa otorga a la diversidad biológica y el medio urbano, dentro de la ordenación del territorio, con un 1 (mínima relevancia) los aspectos relacionados con la protección física de ejemplares (que preocupa al 21% de las obras), los trasplantes, al 12% o el traslado de nidos o individuos, al 1%.

Dentro de este mismo apartado, con una importancia media de 2, aparece la adecuación de la planificación de la obra a los ciclos vitales de las especies más valiosas, práctica que aplican el 4% de las obras.

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