Cerca de 170.000 gaditanas de 50 a 69 años se benefician del programa de detección precoz de cáncer de mama

Publicado 18/10/2017 18:03:42CET

CÁDIZ, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 170.000 gaditanas de 50 a 69 años se benefician del programa de detección precoz desde su puesta en marcha, lo que supone la supervivencia de las pacientes.

Según ha informado la Junta en una nota, hasta el momento se han detectado 2.191 tumores entre las mujeres citadas para realizarse una mamografía en la provincia y que se incluyen en el grupo de edad de mayor riesgo de padecer esta enfermedad.

Para el buen desarrollo del programa de detección precoz de cáncer de mama en el conjunto de la comunidad autónoma, se cuenta con 62 unidades de exploración mamográfica, de las que 19 son fijas, cinco son móviles y 38 se ubican en el ámbito hospitalario.

La detección temprana a través de la realización de mamografías permite mejorar el pronóstico de la enfermedad y aplicar a las mujeres afectadas tratamientos menos agresivos, gracias a un abordaje integral e individualizado de los equipos profesionales que tratan esta enfermedad.

En concreto, en el año 2016, un 69,9 por ciento de las mujeres sometidas a una cirugía para extirpación del tumor ha podido conservar su mama, mientras que cuando se inició el programa de detección precoz sólo se realizaba cirugía conservadora en el 20 por ciento de los casos.

Para aquellas mujeres que no han podido preservar su mama y que requieren una reconstrucción quirúrgica de su seno, el pasado mes de agosto entró en vigor la orden de 28 de octubre de 2016 de la Consejería de Salud que garantiza los plazos de respuesta quirúrgica para la reconstrucción mamaria tras un cáncer y que establece un plazo máximo de respuesta de 180 días.

Asimismo, además del programa de cribado para la detección precoz del cáncer de mama, Andalucía ofrece consejo genético oncológico. Hay que tener en cuenta que entre un 5-10 por ciento del total de los casos de cáncer diagnosticados cada año tiene naturaleza hereditaria, lo que conlleva importantes implicaciones a nivel social, familiar e individual, ya que las personas portadoras de mutaciones hereditarias tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer y además a edades más tempranas que la población general. El cáncer de mama de origen hereditario se presenta entre los 40 y los 50 años, una década antes de su aparición habitual.

En el consejo genético oncológico se incluye asesoramiento genético tanto a pacientes como familiares, un test genético para determinar la presencia de mutaciones que pueden trasmitirse a la descendencia y que incrementan la susceptibilidad de padecer cáncer, y el establecimiento de medidas preventivas y terapéuticas para impedir la aparición del cáncer o para diagnosticarlo lo más precozmente posible.

El consejo genético supone, por tanto, una herramienta fundamental para reducir la incidencia y mortalidad del cáncer de mama, ya que una vez identificados aquellos miembros de una familia que son portadores de una mutación de riesgo, y que aún no hayan desarrollado el tumor, se pueden implantar protocolos de seguimiento y tratamiento adaptado a cada tipo de cáncer, así como diseñar estrategias individuales de prevención y detección temprana de este tipo de tumores.

Un total de 265 pacientes y familiares en la provincia se están beneficiando de esta prestación que permite reducir la incidencia, morbilidad y mortalidad del cáncer de mama en mujeres con alto riesgo familiar. Expertos del ámbito de la Oncología y de la Genética Clínica de la sanidad pública andaluza trabajan en este programa que se presta en las ocho provincias andaluzas, con consultas en el caso de la provincia en los hospitales Puerta del Mar y Jerez.

La Consejería de Salud ofrece también, a través de plataformas genómicas, pruebas diagnósticas de biología molecular del cáncer de mama para identificar mejor a las pacientes que pueden someterse a quimioterapia, mejorar la precisión y respuesta al tratamiento. Estas pruebas estiman el riesgo de recurrencia de la enfermedad (alto o bajo riesgo) y predicen, con mayor precisión que los criterios clínicos, la respuesta a la terapia adyuvante.

De esta forma, se pueden clasificar a las pacientes en diferentes subtipos genéticos para determinar el tratamiento más adecuado de manera individualizada. La indicación de la prueba la realizan los oncólogos, tras haber informado a la paciente sobre el procedimiento y sus consecuencias.

Recientemente, se ha puesto en marcha un proyecto de investigación que tiene como objetivo evaluar la utilidad clínica de estas plataformas genómicas de carácter pronóstico-predictivo en el cáncer de mama en pacientes de bajo-intermedio riesgo clínico y con incertidumbre sobre el tratamiento.

Este estudio, promovido por el Servicio Andaluz de Salud, se puso en marcha en junio de 2016 y participan 15 centros hospitalarios, con la colaboración de 106 profesionales. Está siendo desarrollado por la Agencia de Evaluación de Tecnología Sanitaria de Andalucía (Aetsa) y el Plan integral de Oncología.

Sus objetivos concretos son analizar la adecuación de la solicitud a los criterios establecidos, estimar el impacto de las plataformas genómicas de carácter predictivo/pronóstico en la decisión terapéutica, valorar la utilidad clínica de las plataformas en términos de salud para los pacientes, así como realizar una evaluación económica de dichos test con datos reales en nuestro entorno.

En el incremento de la supervivencia, otro factor clave han sido los avances producidos en los diferentes tratamientos oncológicos, tanto quirúrgicos, como farmacológicos y radioterapéuticos. En este último aspecto, cabe destacar la incorporación que está haciendo la sanidad pública andaluza de equipamientos de última generación.

Un ejemplo es la puesta en marcha del edificio de Radioterapia en el hospital de Jerez, dotado de un TAC de simulación previa de los tratamientos radioterápicos que es de los primeros de sus características en instalarse en Europa y un acelerador lineal de electrones (ALE) a la vanguardia de los avances en esta tecnología. De hecho, el de Jerez, es pionero en Andalucía.

Junto a esta tecnología, se irán incorporando al sistema sanitario público andaluz de manera progresiva, hasta 2020, un total de 25 aceleradores lineales y dos TAC, así como las redes y sistemas de planificación necesarios para el buen funcionamiento de esta tecnología, gracias a la donación de 40 millones de euros realizada por la Fundación Amancio Ortega.

Se trata de una renovación sin precedentes en Europa, que colocará a Andalucía a la cabeza de la innovación en el tratamiento oncológico con radioterapia y que permite ampliar la capacidad terapéutica de la sanidad pública andaluza de cara al futuro y ante el crecimiento progresivo de la incidencia y la prevalencia del cáncer.

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