Una treintena de menores en situación de vulnerabilidad participan en la Escuela de Verano de Antequera

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JUNTA DE ANDALUCÍA
Publicado 19/07/2018 14:54:23CET

MÁLAGA, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una treintena de menores en situación de vulnerabilidad disfrutan de la Escuela de Verano de Antequera (Málaga), en la barriada Valdealanes, una actividad que, además, permite dar continuidad a la atención alimentaria y socioeducativa a estos alumnos.

La Junta de Andalucía ha reforzado dichas escuelas este vernao, con un programa que prevé beneficiar en Málaga a 1.005 menores, según ha explicado el delegado del Gobierno, José Luis Ruiz Espejo durante su visita a la del CEIP León Motta, en la barriada Valdealanes, y gestionada por la Asociación Nueva Alternativa de Intervención y Mediación (NAIM) con una subvención de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.

Esta escuela, que se incorporó el año pasado al programa, acoge este verano a 30 menores cuyas familias tienen dificultades o se encuentran en riesgo de exclusión social, a los que además de actividades de carácter socioeducativo, les ofrece un servicio de comidas garantizándoles una alimentación equilibrada y saludable. Cuenta con una financiación de la Junta de Andalucía de más de 18.000 euros para el desarrollo de sus cometidos.

Ruiz Espejo, junto a la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Ana Isabel González, ha subrayado el esfuerzo y compromiso del Ejecutivo autonómico con esta iniciativa y ha detallado que en total serán 75 las escuelas de verano que van a funcionar a lo largo de los meses de julio y agosto en toda Andalucía, de las cuales 14 corresponden a Málaga, donde se ha incorporado este año la escuela de verano de Álora, en el CEIP Los Llanos.

El delegado ha hecho hincapié en la relevancia de este programa para dar continuidad durante las vacaciones escolares a la atención a los menores en situación de vulnerabilidad con actividades de tipo socioeducativo, tanto las propias de ocio y entretenimiento, culturales o de lectura, como las de refuerzo de tareas y valores que tienen que ver con la convivencia, la tolerancia o el esfuerzo.

Pero también, ha agregado, la importancia de continuar con una adecuada alimentación, "algo tan esencial como que los niños y niñas tengan cubiertos también en verano los aspectos de alimentación apropiada y de ocio con estas actividades que son lúdicas a la vez que educativas y de refuerzo en valores".

Ruiz Espejo ha resaltado la labor que vienen realizando las entidades sociales, como NAIM, que gestionan estas escuelas de verano, "y la colaboración fundamental de los ayuntamientos". Estos recursos están gestionados por distintas entidades sociales sin ánimo de lucro, con las subvenciones otorgadas por la Consejería de Igualdad de la Junta, y se desarrollan fuera del calendario escolar, generalmente en las zonas identificadas como desfavorecidas.

Las escuelas de verano de la provincia de Málaga se encuentran situadas en distintas localidades de la provincia, concretamente en las barriadas de La Palmilla, Asperones, Soliva, La Corta-Monte Pavero, Trinidad-Perchel, centro y Las Castañetas, en Málaga capital; La Gloria, Cuesta del Visillo y Casas de la Vía en Vélez Málaga; Las Albarizas, en Marbella; La Dehesa-El Fuerte, en Ronda; Valdealanes, en Antequera; Cártama; y Álora, que se incorpora este año al programa.

En conjunto, serán unos 5.500 los menores que se beneficiarán en Andalucía de estas actuaciones. En cuanto a la inversión global en la comunidad para 2018, ascenderá a más de 1,8 millones de euros, de los cuales la partida más numerosa está destinada a Málaga, que recibirá 370.000 euros.

Asimismo, Ruiz Espejo ha apuntado otro beneficio social de estas escuelas de verano, que también generan empleo contratando a diferentes profesionales, la mayoría personas residentes en los propios barrios en los que se desarrolla el programa.

Las Escuelas de Verano se pusieron en marcha en 2013 en desarrollo del Decreto-ley 7/2013, de 30 de abril, de medidas extraordinarias y urgentes para la lucha contra la exclusión social en Andalucía, dentro del Plan Extraordinario de Solidaridad y Garantía Alimentaria, cuyo objetivo es garantizar las necesidades alimentarias básicas de personas y familias en situación de exclusión social o en riesgo de estarlo.