La directora del IAM destaca el poder de la música como "vehículo de trasmisión de valores igualitarios"

Publicado 27/11/2017 14:21:00CET

SEVILLA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

La directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Elena Ruiz, ha subrayado "la capacidad y el poder de la música como vehículo de trasmisión social de valores", por lo que ha animado a todo el sector musical a participar en "la responsabilidad social de fomentar la igualdad de género"

Así lo ha manifestado Ruiz en la presentación de 'Las Sinsombrero', el último disco del artista Paco Damas en el que se rinde homenaje a todas las mujeres de la Generación del 27, que "han sido invisibilizadas a pesar de su enorme contribución a la vida intelectual española en los años veinte y treinta", según ha informado la Junta en un comunicado.

El disco, que se ha presentado en un concierto didáctico para 250 personas de cuatro centros educativos de La Rinconada (Sevilla), cuenta con material didáctico para toda la comunidad educativa andaluza pueda conocer a las artistas y pensadoras Rosa Chacel, Ernestina de Champourcín, Marga Gil Roësset, María Teresa León, Maruja Mallo, María Zambrano y Josefina de la Torre, "mujeres libres y rompedoras que deben empezar a ser conocidas y reconocidas", ha señalado Ruiz.

En este sentido, la titular del IAM ha recordado que la reforma de la Ley andaluza de igualdad de género prevé "garantizar la inclusión en los libros de texto de éstas y otras muchas mujeres importantes en la historia de la humanidad, así como reforzar el apoyo institucional a las iniciativas culturales impulsadas por mujeres".

'Las Sinsombrero' fueron un grupo de mujeres pensadoras y artistas españolas pertenecientes a la Generación del 27 que recibieron ese nombre en alusión al gesto de quitarse el sombrero en público que protagonizaron Maruja Mallo, Margarita Manso, Salvador Dalí y Federico García Lorca en la Puerta del Sol.

Esta actitud transgresora pretendía "romper la norma" y, metafóricamente, en ausencia de la pieza que tapa la cabeza, liberar las ideas y las inquietudes, convirtiéndoles en "rebeldes", especialmente a las mujeres, para quienes prescindir del sombrero implicaba abandonar el corsé de la época y, por tanto, no conformarse con el papel de esposas y madres.