La Fundación Lara y el Centro de Estudios Andaluces publican la biografía de la actriz sevillana La Tirana

Publican la biografía de la sevillana La Tirana
JUNTA
Publicado 21/03/2018 16:33:18CET

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Fundación José Manuel Lara y el Centro de Estudios Andaluces han unido fuerzas para rescatar de la mano del historiador y doctor en Ciencias del Espectáculo José María Martín Valverde la vida de la actriz sevillana en la época de Carlos III María del Rosario Fernández (Sevilla 1755-1803) bajo el título 'La Tirana', el mismo nombre con el que se conocía a la actriz.

La Tirana fue la actriz de comedias y tragedias más reputada de la España de Carlos III. Hija de un pequeño comerciante, nacida y criada en Sevilla, su carrera se desarrolló en Cádiz, Barcelona, Aranjuez y, sobre todo, Madrid. Fue obligada a retirarse de la escena en 1793 en pleno apogeo de su carrera y su "apasionante vida", desarrollada en plena época ilustrada, "cayó en el más absoluto olvido tras su muerte diez años más tarde".

El volumen se ha presentado este miércoles en la Delegación de la Junta de Andalucía en Madrid, en un acto en el que han intervenido el autor; la delegada, Candela Mora; la directora del Centro de Estudios Andaluces, Mercedes de Pablos; el editor, Ignacio Garmendia y el autor del prólogo, el investigador del CSIC Joaquín Álvarez Barrientos. Ha contado con la presencia, además, de la directora de la Fundación José Manuel Lara, Ana Gavín.

El volumen recorre la vida de la intérprete, desde su incorporación a las tablas con 15 años hasta su consagración en la escena en Madrid. Fue un exponente de una generación de actores que reconquistó el espacio público y renovó la escena, a pesar de que los cambios políticos y sociales que se produjeron en el tránsito del Antiguo Régimen a la época Contemporánea la habían relegado a un rincón de la historia durante más de dos siglos.

Como ha indicado el profesor Joaquín Álvarez Barrientos, la vida de los actores, y singularmente de las actrices, "es uno de los aspectos menos atendidos en la historia de la cultura teatral española", de ahí "la importante contribución realizada por investigaciones sobre esta temática". "Dado que en estos años el ocio de la población española estaba monopolizado por la escena, así como por los toros, acercarnos a las historias de vida de sus protagonistas permite al lector acercarse a las costumbres sociales que imperaban en la época de la Ilustración", ha explicado.

UNA VIDA SOBRE LAS TABLAS

Conocida con el sobrenombre de La Tirana, María del Rosario Fernández superó pronto en prestigio a su esposo. Sin embargo, fue él quien estudió en la Escuela de Teatro, mientras que ella, que no se había matriculado en ningún colegio de primeras letras y no sabía leer ni escribir, hubo de conformarse con crecer escuchando romances, letrillas, cuentos, canciones, asistir a tertulias y participar en populares fiestas de Sevilla como la Semana Santa, el Corpus y el Carnaval, si bien es posible que también tomara alguna clase en la citada escuela de actores.

Con sólo con 14 años contrajo matrimonio con el citado intérprete de 27 años y marchó a Aranjuez junto a los 13 miembros de la Compañía de Trágicos Españoles, dirigida por Clavijo Fajardo y fundada a petición real con intérpretes procedentes de Sevilla.

A pesar de que ella viajó a los Reales Sitios sólo en calidad de esposa, su talento natural hizo que pronto se subiera a las tablas para interpretar papeles en tragedias escritas por Voltaire, Racine, Molière, Regnard, Beaumarchais, Calderón de la Barca, Francisco Rojas Zorrilla y Goldoni.

El despegue de la carrera de la Tirana coincidió con el final de la famosa Batalla formada en torno a la oposición que determinadas jerarquías, en especial la eclesiástica, presentaba ante los espectáculos teatrales y que en el caso paradigmático de Sevilla había implicado la prohibición de llevar a cabo representaciones teatrales durante casi un siglo, de 1679 a 1767.

María del Rosario Fernández encandiló pronto a la corte y realizó importantes amistades (los duques de Arcos, de Osuna, la duquesa de Alba y el capitán Joaquín Palafox). Tras fundar su propia compañía con su marido en Barcelona y tener cuatro hijos, volvió ella sola a la capital, reclamada por la Junta de teatros de Madrid (que tenía el privilegio de embargar los cómicos de provincias más distinguidos).

Representó tragedias y comedias, instauró una tertulia frecuentada por personajes de alto nivel, se enfrentó a varios enemigos y sufrió un doloroso proceso de divorcio. La enfermedad frecuentó a menudo a esta representante del teatro popular, que fue retratada en dos ocasiones por el gran Francisco de Goya.

Sin embargo, como indica el autor de la obra, ni su perfil de mujer luchadora por alcanzar un estatus profesional distinguido, ni sus éxitos, ni sus poderosos protectores, ni su enorme éxito popular, ni sus incursiones como escritora teatral, ni tan siquiera los numerosos elogios de la crítica, impidieron que una vez retirada de la escena tras un problema de salud, su figura quedase engullida por la renovación que llegó con las revoluciones burguesas.

El autor, José María Martín Valverde (Utrera, Sevilla, 1949) es licenciado en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Barcelona y doctor en Ciencias del Espectáculo por la Universidad de Sevilla. Ha centrado su interés en el teatro musical español del siglo XVIII y colabora en varios grupos de investigación relacionados con la materia.

Desarrolla también actividades de producción discográfica en el campo de la música histórica y clásica en general, particularmente en el rescate y grabación de obras inéditas de compositores nacidos o cuya temática se relaciona, en sentido amplio, con la cultura andaluza y española.