El lince supera los 400 ejemplares andaluces y aspira a rebajar su categoría de riesgo en 2023

Ejemplar de lince
EUROPA PRESS/JUNTA
Actualizado 17/01/2018 14:29:03 CET

SEVILLA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El censo de lince ibérico en Andalucía y la Península Ibérica de 2017, aún realizado sólo al 90 por ciento --tanto por el número de ejemplares que ha de controlar como por la extensión de la superficie en la que viven los linces--, ha arrojado como datos provisionales un recuento total de 547 ejemplares, de los que 402 estaban en territorio andaluz.

Así lo han precisado en rueda de prensa en Sevilla el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, y el director del programa LIFE+Iberlince, Miguel Ángel Simón, el cual también ha señalado que las estimaciones apuntan, basándose en el criterio del número de individuos maduros --no el de hembras territoriales que prefiere el programa-- que maneja la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que la comunidad andaluza está en torno a los 250, cifra requerida por el organismo y que debe mantenerse durante cinco años para que el lince pueda ver reducida su categoría de riesgo.

De esta manera, si hasta 2023 se mantienen los actuales guarismos --el objetivo declarado del proyecto es el de garantizar la estabilidad de las áreas de reintroducción no andaluzas, es decir, las más recientes, y promover la conexión entre las mismas para fomentar la variabilidad genética--, el lince podría ver rebajada su categoría de 'en peligro de extinción' a 'vulnerable', después de que ya en 2015 se lograra una primera reducción del riesgo desde el 'peligro crítico de extinción'.

Una vez quede finalizado al 100 por ciento el censo, la Junta estima que la cifra total podría superar en la Península los 570 especímenes, a pesar de que a principios de siglo "muchos pensaban que la situación sería irreversible", dado que el número de ejemplares no llegaba al centenar, con presencia sólo en Andalucía.

Con estos datos se confirma, según Fiscal, la buena evolución de las poblaciones del felino más amenazado del planeta, con lo que no sólo se salva una especie emblemática, sino que "se genera ecosistema e impactos positivos directos e indirectos".

En este sentido, ha recalcado que la Junta de Andalucía se volcó en la conservación de este patrimonio natural, primero consolidando las poblaciones de Doñana y Sierra Morena y posteriormente iniciando reintroducciones en áreas de presencia histórica de la especie, en el marco de un programa con unos 34 millones de presupuesto en la etapa 2011-2018.

TENDENCIA ESTABLE Y REPUNTE DE MUERTES

Los resultados de 2017 muestran la consolidación del incremento de las poblaciones de lince ibérico, con una curva ascendente: en estos momentos se ha multiplicado por más de cinco el número de ejemplares. El titular de Medio Ambiente ha valorado los trabajos del proyecto LIFE+Iberlince en las áreas de reintroducción nuevas de Portugal, Extremadura y Castilla-La Mancha, donde la población va creciendo según lo previsto y donde se están consolidando los objetivos diseñados de cinco hembras territoriales por zona de reintroducción.

Junto a ello, se han iniciado las conexiones entre las diferentes áreas de reintroducción, lo que indica que es "viable" el objetivo que se va a plantear en el futuro proyecto LIFE Naturaleza de conectar las diferentes áreas de presencia y reintroducción. En este sentido, ya existe un intercambio "fluido" de ejemplares entre Guadalmellato-Cardeña-Andújar-Guarrizas y de esta última zona con Sierra Morena oriental, en Ciudad Real. Además, algunos ejemplares se han movido entre el Valle de Matachel, Badajoz y Montes de Toledo y Sierra Norte de Sevilla; y entre Doñana y Vale do Guadiana, en Mértola, Portugal.

En Andalucía, a pesar de no estar totalmente terminado el censo, se observa la tendencia estable de toda la población, manteniéndose en los cerca de 400 linces ibéricos. El crecimiento poblacional de los últimos años se ha visto no obstante ralentizado por la influencia de la enfermedad hemorrágica vírica (EHV), que afecta de forma negativa las poblaciones de conejo de monte.

En 2017 han sufrido un repunte las muertes de lince ibérico que precisan de un análisis en profundidad para adoptar las medidas oportunas. El pasado año se cerró con un total de 58 linces muertos, 41 de ellos en Andalucía: en la Península han tenido lugar 31 atropellos, de los que 18 han sido en Andalucía, lo que supone cinco más que en 2016. Fiscal ha indicado que el factor atropello "seguirá conviviendo con el programa" pero que la Consejería "no se va a resignar y seguirá trabajando por minimizar este factor de mortandad".

REDUCIR ATROPELLOS TRABAJANDO EN CINCO PUNTOS

Por su parte, Simón ha precisado señalando que la escasez de conejos por la nueva cepa de EHV ha supuesto "un palo bastante fuerte" para poblaciones como Doñana. En 2017 se ha vivido un "ligero" repunte del número de presas, si bien la cifra sigue siendo baja: para combatir los efectos perniciosos sobre la población lincera se procedió a un plan de choque para repoblar conejos mediante cercados, soltando más de 40.000 conejos desde 2013 en el área de Andújar-Cardeña. "Ha paliado la situación, pero hay que buscar una solución mejor", ha reconocido.

En lo referente a los atropellos, principal causa de mortalidad, el director de LIFE+Iberlince ha precisado que el 70 por ciento de los casos de 2017 se concentran en cinco carreteras --la A4 y la A-301, en Jaén, y la N-420, en Córdoba, entre las andaluzas-- y que es posible reducir sensiblemente estos sucesos, por tanto, trabajando en estos puntos.

Al respecto, Fiscal, que se ha congratulado de la "alta simpatía" que despierta la especie en la población, ha pedido a la ciudadanía, como principal consejo, que extreme la precaución en aquellas vías señalizadas como frecuentadas por fauna silvestre.