Cinco generaciones de la familia Chávarri han pasado por la Cofradía la Merced en Bilbao desde su fundación

Integrantes de la familia Chávarri
EUROPA PRESS
Actualizado 30/03/2018 12:14:15 CET

BILBAO, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

Cinco generaciones de la familia Chávarri han pasado por la Cofradía de Nuestra Señora de la Merced en Bilbao desde 1937, año en el que fue fundada y en la que, desde entonces, varios de sus miembros participan ininterrumpidamente en la Semana Santa bilbaína. En la actualidad, Ignacio, el abuelo, su hijo Juan, y Sofía, una de las nietas, son una muestra de las tres generaciones que toman parte activa de esta congregación.

En declaraciones a Europa Press Televisión, Ignacio ha recordado que su abuelo fue uno de los fundadores de la Cofradía, de la que después tomó parte su padre, y finalmente él junto con otros hermanos.

"De chiquitín ya me traían a las procesiones, con mi madre, y mi padre saliendo. Y después fue en el año 1959 o 1960, no lo sé, ya tomé el hábito. Cogí afición y empecé a venir, a salir. Cuando me casé y tuve hijos poco a poco les fui trayendo, y ahora son los que me traen a mí" se ha congratulado.

Ignacio ha mostrado su satisfacción por el hecho de que sus hijos mantengan también la tradición familiar, con la excepción hecha de una hija y un hijo, que no pueden acudir a la Semana Santa bilbaína puesto que viven en el extranjero. "No es que no quieran, es que viven fuera", ha precisado.

La pasión por la Semana Santa, ha señalado, se traduce en una vivencia del "día a día" que se va ahondando con el paso del tiempo.
"Yo creo que es importante no machacar a la gente con la espiritualidad, porque cada uno tiene su pensamiento por dentro, cada uno expresa su espiritualidad de una cierta manera. Tampoco hace falta que le obligamos a rezar de una manera determinada el Rosario, lo que sea, pero sí que es importante, yo lo suelo decir, es que, lo que se vive con el capirote puesto, se quede dentro del capirote, y vaya a manos de Dios", ha manifestado.

Por su parte, su hijo Juan ha recordado que, con unos 11 años, su padre le dijo que quería salir con la cofradía. Según sus palabras, era el año 1997 cuando salió por primera vez, aunque estuvo a punto de no poder hacerlo por tener escayolada una mano.

"Me decían que no podía salir con la mano escayolada. Pero justo unos días antes me quitaron la escayola y pude salir", ha explicado.

Juan solo ha fallado tres veces a la Semana Santa bilbaína, en dos ocasiones para "ver y conocer la Semana Santa de Sevilla", y la tercera para viajar a Roma, "también a conocer la Semana Santa cerca del Papa".

El otro día, ha precisado, miembros de su familia bromeaban diciendo que van a sustituir el Domingo de Ramos por el Día de Navidad, "porque cada día nos reunimos más". "Al finalizar la procesión estábamos de nuestra familia 23 personas, que fuimos a comer todos en un restaurante", ha afirmado.

En tono jocoso, ha manifestado que también antes de casarse le dijo a su mujer "que había dos cosas innegociables, "una la bicicleta, y la otra es la Semana Santa de La Merced".

"Hacemos un cambalache. No vivo en Bilbao, vivo en Madrid, y nos cogemos el coche, las tres hijas, y estamos aquí el Domingo de Ramos. Ella por la tarde se vuelve a trabajar (a Madrid) y yo me quedo. Me pido mis vacaciones para estar siempre muy 'cerquita' de La Virgen el martes, y quedarme hasta el viernes. Procuramos no fallar nunca, y ahora son mis hijas las que un poco me obligan a venir", ha sentenciado.

Por su parte, Sofía Chapa Chávarri, la última generación de los Chávarri en tomar parte de la Cofradía de La Merced, ha dicho que concibe una Semana Santa sin participar en ella.

"De hecho, el año pasado me dijo mi madre: ¡Pues igual vamos de viaje!. Y yo: ¡Será en Pascua, porque en Semana Santa no me voy!. Mi madre: ¡Cómo que no te vas!, ¡Pues que no me voy, me quedo aquí!. Y no nos hemos ido de viaje", ha concluido.

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