La Diputación de Álava planta 3.000 árboles en Ullibarri-Gamboa para crear un filtro natural del agua

Actualizado 03/01/2017 11:00:30 CET

VITORIA, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Diputación de Álava ha plantado 3.000 árboles en Ullibarri-Gamboa para crear un cinturón verde que sirva de filtro natural en el perímetro del embalse, reteniendo y depurando las sustancias generadas por las actividades agrícolas y ganaderas del entorno.

Esta actuación mejorará la calidad del agua de este embalse, que aporta suministro a casi el 50 por ciento de la población vasca, según ha explicado el Gobierno foral en un comunicado.

El Ejecutivo foral ha plantado especies de ribera, como fresno, sauce, álamo blanco o chopo en la zona más cercana al agua, así como quejigos, espinos albares o endrinos en las zonas más secas.

En total, se han plantado 3.000 árboles de especies autóctonas. El diputado foral de Medio Ambiente, Josean Galera, ha explicado que el objetivo es crear un filtro ecológico que permita retener, filtrar y depurar las sustancias y compuestos generados en la actividad agrícola y ganadera que se producen en el entorno del embalse.

De esa forma, se mejorará la calidad del agua que se destina a consumo humano. Galera ha informado de que se mejorará el hábitat de las aves que tienen el embalse como hogar fijo o de tránsito, y que se restaurarán "las zonas más degradadas".

El embalse alberga una amplia variedad de especies amenazadas. En total, más de 3.700 aves acuáticas de 25 especies diferentes pasan en esta zona los meses de invierno, y 456 parejas reproductoras se asientan cada año en estas aguas.

La Diputación ha aprovechado la intervención para reforzar los cierres de la zona e impedir el acceso directo del ganado al agua, otra acción encaminada a mejorar la calidad del agua.

Las raíces de los árboles absorben agua y sales minerales del suelo, que son conducidas hacia el tallo y las hojas para transformarse en compuestos orgánicos. Así, las masas arbóreas contribuyen a eliminar microorganismos, sales minerales y otros agentes extraños del agua de lluvia que discurre, tanto en la superficie como de forma subterránea.

Los árboles controlan, además, el exceso de nutrientes que arrastran las aguas pluviales, la mayoría procedentes de actividades agrícolas, frenando los procesos de eutrofización que, de otra manera, ocasionarían un empobrecimiento de la diversidad ecológica.

El diputado de Medio Ambiente ha destacado el valor la aportación natural del embalse Ullíbarri-Gamboa, parte de los humedales RAMSAR, y protegido a nivel europeo como Zona Especial de Conservación, Ullibarri-Gamboa aporta agua para casi el 50% de la población vasca.