La discoteca Mao recurre al Contencioso Administrativo la sanción impuesta por el Ayuntamiento de Bilbao

Actualizado 29/02/2012 17:38:48 CET

Ordena el cierre de la instalación ubicada en la península de Zorrozaurre durante seis meses, por haber duplicado su aforo

BILBAO, 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los dueños de la discoteca Mao Mao Beach han interpuesto un recurso ante los juzgados de lo Contencioso Administrativo contra lo que consideran una sanción "injusta y desproporcionada" decretada por el Ayuntamiento de Bilbao, que ha ordenado el cierre de la instalación ubicada en la península de Zorrozaurre durante seis meses, por haber duplicado su aforo el pasado mes de septiembre.

Además, el Consistorio sanciona a los responsables con una multa de 15.000 euros, tras realizar varias inspecciones en el local y comprobar que se está cometiendo una infracción tipificada como "grave".

Según han informado los propietarios de la discoteca, defienden que la inspección del aforo llevada a cabo el pasado 18 de septiembre de 2011 por los agentes municipales, se realizó "de forma incorrecta y en ausencia total de procedimiento" y estiman que existe una "vulneración de garantías", por lo que ya han solicitado la suspensión de la ejecución de la sanción.

La Discoteca Mao Mao Beach ha asegurado que ha venido realizando cuantas reformas le ha exigido el propio Ayuntamiento, en materia de sanidad, seguridad y control, al tiempo que sus dueños se han mostrado "accesibles y predispuestos con la institución en todo momento".

Por ello, han mostrado su "más absoluta decepción y disconformidad" con el modo en que los responsables del Consistorio han llevado a cabo la notificación de la sanción, "informando antes a los medios de comunicación que a los propios interesados". En este sentido y en respuesta a ciertas informaciones, los dueños han aclarado que la discoteca continúa abierta.

Con respecto a la Asociación de Vecinos de la Rivera de Deusto y Zorrotzaurre, Euskalduna Zubia, los responsables de discoteca han indicado que han sido "muchos" los intentos por llegar a acuerdos y tratar de crear un clima de entendimiento.

Entre otras soluciones, se llegó a ofrecer la posibilidad de poner autobuses para los clientes, incluso teniendo en cuenta que en la calle donde está situada la discoteca no existen edificios residenciales y que los más cercanos se encuentran a unos 400 metros. Aún así, han aseverado que sólo han obtenido respuestas como "aunque la discoteca no dé problemas, vamos a seguir denunciando".

Por ello y por las últimas actuaciones llevadas a cabo por dicha Asociación contra la discoteca, los dueños del local se han visto "obligados" a denunciar.