Estudiante de Bellas Artes de UPV/EHU diseña un plato para servir una receta del restaurante de Fernando Canales

Plato diseñado para Fernando Canales
UPV/EHU
Publicado 17/07/2018 14:11:14CET

El cocinero vizcaíno utilizará ya este verano el diseño en cerámica para emplatar su chipirón asado incluído en su menú 'Bilbao'

BILBAO, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una estudiante de la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU se ha graduado en Diseño con la realización de un plato de cerámica que se empleará para servir la receta de chipirón asado incluida en el menú del restaurante La Despensa del Etxanobe, que regenta en Bilbao el cocinero Fernando Canales.

El plato, creado en el taller de Cerámica de la facultad, constituye el trabajo fin de grado de la estudiante Paola Álvarez. La recién graduada ha aunado en su prototipo diseño y producción, al tiempo que ha integrado en el proyecto el trato directo con el cliente, en este caso Fernando Canales.

"Quería trabajar para otra persona, asumir el reto de adaptar mi idea a la suya, y que me acotara el campo de trabajo", ha explica Álvarez en una nota informativa emitida por la UPV/EHU.

El restaurante incorporará ya este verano el diseño y empezará a servir su receta en el plato diseñado por la recién graduada. El restaurante dispondrá de un total de 24 piezas para ofrecer el plato que forma parte del menú denominado Bilbao.

La estudiante, de 22 años de edad, decidió buscar un cliente que valorara el diseño artesanal, y por ello contactó con el cocinero vizcaíno. Le expuso la idea y se puso a trabajar. Álvarez ha calificado de "muy intensa" la relación entablada tanto con Canales como con su chef, Mikel Población. "En una primera reunión definimos para qué receta (el chipirón asado) y cómo sería el plato. Para ello vi cuál es el estilo de su vajilla y definimos las necesidades del restaurante", ha declarado.

TEXTURAS

Desde un principio barajaron crear un plato liso porque es más higiénico en la cocina. "Podíamos haber optado por una textura que recreara la roca marina, además las texturas están de moda; pero son más difíciles de limpiar y la higiene es muy importante en un restaurante", ha aclarado.

En el diseño de la pieza de la estudiante de Bellas Artes también influyeron otros requisitos a incorporar: tenía que ser fácil de apilar y guardar en un espacio pequeño, resistente y estable para mantener el contenido intacto desde la cocina a la mesa, y, lo más importante, elegante y sencillo para realzar el contenido: el chipirón.

"Un plato tiene que servir para que resalte la comida. Esa es su principal función", ha explicado la graduada en Diseño que, según ha añadido, tenía que lograr que cada pieza fuera "única".

Con estas condiciones comenzó a trabajar en el taller de Cerámica de la facultad en el diseño de distintos prototipos que presentó a ambos cocineros. Al final, optaron por un plato de loza, de 33 por 18 centímetros, de forma oval y alargada para recordar el cuerpo del calamar. "Podemos apreciar tras un ejercicio de limpieza y simplificación de líneas la presencia del par de aletas posteriores que estos moluscos poseen", ha detallado Álvarez.

El plato resultante es un recipiente blanco y brillante en armonía con los colores blancos y dorados del chipirón y contiene un dibujo que recuerda la espuma de la mar teñida por la tinta del chipirón. "He utilizado la técnica de las burbujas en tonos negros. Como si fueran pompas de jabón, coloco las burbujas en el fondo del plato y, así, cada pieza es única. Además, este rastro se fusiona con la pincelada de salsa negra que acompaña al calamar asado en el emplatado", según explica Paola Álvarez.

PERFECCIONISTA

Álvarez ha declarado que su intención inicial al elegir estudios superiores fue decantarse por cocina pero lo descartó. "Cuando empecé no tenía intención de decantarme por la cerámica. Ha sido durante los estudios de grado cuando he optado por esta disciplina porque me gusta trabajar con las manos, diseñar y soy muy perfeccionista. Además la cerámica me ha dado la oportunidad de utilizar técnicas de precisión, moldear y diseñar. Es como seguir una receta en la cocina, así ocurre con la cerámica".

Para la realización del trabajo fin de grado eligió como materia prima la loza, un material que permite acabados blancos y brillantes y ofrece más posibilidades para decorar. "Es muy frágil hasta que realizas los dos horneados donde hay que trabajar con delicadeza. Si todo va bien, tardo en realizar una pieza diez días", afirma.

El proyecto 'Etxanobe' ha sido dirigido por Maria Carmen Marín Ruiz, profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco.