Euskadi es la segunda comunidad con mayor densidad de población del Estado

 

Euskadi es la segunda comunidad con mayor densidad de población del Estado

Bloque de viviendas
Europa Press
Actualizado 11/04/2017 18:14:24 CET

En el País Vasco viven más de 300 personas por kilómetro cuadrado

VITORIA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

En Euskadi viven más de 300 personas por kilómetro cuadrado de territorio, lo que sitúa al País Vasco como la segunda autonomía con una mayor densidad poblacional, superada sólo por la Comunidad de Madrid, con 804 habitantes por kilómetro cuadrado.

Este dato aparece recogido en los indicadores de sostenibilidad territorial y urbanística de Euskadi relativos a 2016, dados a conocer este martes por el Gobierno Vasco.

Estos índices miden la relación entre los distintos parámetros que se manejan en la ordenación del territorio, y ponen en relación el suelo disponible, el uso que se le da, la intensidad de dichos usos y la relación que todo ello tiene con la población y su impacto en el entorno.

En Euskadi, el 6,78% el suelo se encuentra calificado para usos urbanísticos, mientras que el 93,2% restante es considerado suelo no urbanizable. La comunidad autónoma tiene una densidad de población de 300,38 habitantes por cada kilómetro cuadrado del territorio, lo que la sitúa como la segunda autonomía con más densidad de España, por detrás de la Comunidad de Madrid, que registra 804 habitantes por kilómetro cuadrado.

En comparación con el entorno europeo, Euskadi se sitúa entre los 269 habitantes por kilómetro cuadrado del Reino Unido y los 372 habitantes por kilómetro cuadrado de Bélgica.

DENSIDAD URBANA

En cuanto a la densidad urbana, la media del País Vasco es de 4.429 habitantes por cada kilómetro cuadrado. Este parámetro alcanza los 17.700 habitantes por cada kilómetro cuadrado en Bilbao y los 11.583 en Ermua. Se trata, en estos casos, de un modelo de ciudad denso en relación a la ciudad americana o incluso a la ciudad europea.

Otro de los factores analizados es la densidad de vivienda, un indicador de gran importancia, ya que una mayor densidad va unida a una mayor cohesión social, más seguridad y mejor calidad de vida, según el Gobierno Vasco.

Por medio de este indicador se analizan el número de viviendas existentes en el suelo urbano por cada hectárea del mismo para uso residencial, así como las nuevas viviendas previstas en ese espacio. Las áreas urbanas con una mayor densidad de vivienda son Eibar (114 viviendas por hectárea), Bilbao metropolitano (93), Zarautz-Azpeitia, (69), San Sebastián (69) y Mondragón-Bergara (67).

'MODELO URBANO'

El indicador de 'Modelo urbano' refleja el porcentaje de suelo urbanizable respecto a la totalidad del suelo ya urbano y el apto para su urbanización, y muestra la previsión de transformación del suelo.

En Euskadi el suelo urbanizable supone un 19,88% del total urbano y urbanizable, del cual un 47,82% está calificado para uso residencial y un 52,18%, para actividades económicas.

Este modelo varía entre la vertiente cantábrica, en la que este indicador es del 17,87% para Bizkaia y del 18,25% para Gipuzkoa, y la vertiente mediterránea, donde alcanza un 22,83% para Álava.

En cuanto al desarrollo residencial, el número de viviendas previstas por el planeamiento en Euskadi es de 198.571, lo que supone un incremento de un 20,52% sobre el parque de vivienda existente. El reparto de estas previsiones no es homogéneo y varía desde el incremento de un 14,65% previsto para Bilbao metropolitano, hasta el 59,48% previsto para Laguardia.

Asimismo, se analiza la evolución de la artificialización y calificación urbanística del suelo en los últimos años. El ritmo de calificación de suelo para usos urbanísticos ha disminuido desde 2011, pasando de las 380 hectáreas anuales que se calificaban ese año, a una media de 205 hectáreas anuales en la actualidad.

La viceconsejera de Planificación Territorial, Arantza Leturiondo, considera que la foto de Euskadi que muestran estos indicadores "está en línea con los objetivos de desarrollo sostenible en cuanto a las ventajas que unas ciudades y pueblos densos representan".

Leturiondo ha señalado que la densidad "favorece la relación y la cohesión social, una menor movilidad y, en definitiva, una mejor calidad de vida". La viceconsejera ha afirmado que "ahora toca mirar hacia dentro y esforzarse por trabajar en la regeneración y renovación urbana de los barrios más envejecidos y degradados".

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