Koopera muestra en una exposición fotográfica en Metro Bilbao "el impacto social de las donaciones y su destino final"

Muestra fotográfica de Koopera en Metro Bilbao
KOOPERA
Publicado 24/11/2017 17:51:18CET

El 85% de la ropa que se desecha acaba en un vertedero, y el 95% de estas prendas y objetos es reutilizable o reciclable

BILBAO, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

Koopera, grupo de cooperativas sin ánimo de lucro y de iniciativa social y empresas de inserción impulsadas por Cáritas, que está celebrando este año su XXV aniversario, ha inaugurado este viernes una exposición fotográfica en la boca de Unamuno en la estación de Zazpikaleak/Casco Viejo de Metro Bilbao, en la que muestra el "impacto social de las donaciones y su destino final".

Los paneles fotográficos reflejan la gran labor social y medioambiental que las donaciones de miles de personas han hecho posibles en estos 25 años de historia. Durante el mes de diciembre, la exposición se trasladará a la estación de Moyua, en la boca de Elcano/Ercilla.

Al acto de inauguración han acudido la portavoz foral y diputada de Sostenibilidad y Medio Natural de la Diputación de Bizkaia, Elena Unzueta, el concejal de Acción Social y coordinador de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Bilbao, Iñigo Pombo, el director de Cáritas Bizkaia, Carlos Bargo, el director gerente de Koopera, Javier Mariño, el presidente de la Red Social Koopera, Oskar Pérez, y la jefa de Marketing y Comunicación de Metro Bilbao, Susana Palomino.

Javier Mariño ha explicado que, con esta iniciativa, quieren "agradecer la labor de las miles de personas que han donado sus prendas durante todos estos años". "Queremos mostrar a todas y todos los vizcaínos a través de estos 13 paneles el impacto social de las donaciones y su destino final", ha añadido.

Este destino se plasma tanto en la red de 34 tiendas Koopera Store -donde se hacen 10.000 donaciones anuales a quienes más lo necesitan y cada semana se ponen a la venta cientos de prendas de segunda mano a precios reducidos-, como a través de varios procesos de tratamiento textil, que permiten revalorizar las prendas que no son aptas para seguirse utilizando y darles una segunda vida en productos innovadores como moquetas para coches, paneles de aislamiento acústico para la construcción y creación de hilo para la fabricación de nuevas prendas.

Con ello, y con la colaboración de cerca de 500 personas voluntarias de Cáritas, Koopera mantiene cerca de 600 empleos de los que el 55% son los conocidos como perfiles de inserción y contribuye día a día al objetivo de la sociedad de llegar al 'residuo cero'.

Las actividades de reciclaje que lleva a cabo evitan que 18.000 toneladas de residuo textil al año acaben en el vertedero y permiten reducir en 57.042 las toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera, en 93.268.850 los kWh consumidos y en 1.213.619 los m3 de agua consumidos.

La exposición muestra estas cifras y también los testimonios de varias de las personas que han conseguido trabajo a través de Koopera y gracias a la donación de ropa que realizan miles de personas.

De media, se estima que las personas utilizan tan sólo el 20% de la ropa que tienen y que, mientras que el 85% de lo que se desecha acaba en un vertedero, el 95% de estas prendas y objetos es reutilizable o reciclable. La donación de ropa usada en los contenedores de Koopera Cáritas es, por tanto, el principio de un ciclo de reutilización completo que ayuda a quienes más lo necesitan y concluye en el 'residuo cero'.

INNOVACIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

Los paneles fotográficos hacen hincapié, además, en cómo toda la labor de Koopera es posible gracias a "una apuesta firme por la innovación y las nuevas tecnologías como herramientas de trabajo para la inclusión laboral en la mejor de las condiciones".

Así, las plantas de Koopera cuentan con dos líneas de clasificación automatizada con reconocimiento de voz con software propio, pioneras en el Estado. La observación del espectro de las fibras que componen las prendas permite además el análisis de su composición. Todo ello se lleva a cabo en nueve centros de transferencia y tratamiento y es posible gracias a la entrega de prendas que las personas hacen en contenedores también patentados.