En libertad bajo fianza el vizcaíno y la navarra que intentaron trasladar a Euskadi a ocho refugiados

Actualizado 30/12/2016 18:05:20 CET

Están acusados de "favorecer la inmigración ilegal" y de "imprudencia grave para la integridad de las personas refugiadas"

BILBAO, 30 (EUROPA PRESS)

El vizcaíno Mikel Zuloaga y la navarra Begoña Huarte, arrestados en la tarde del pasado martes en el puerto griego de Igoumenitsa cuando intentaban cruzar en ferry el mar Adriático junto a ocho refugiados, han quedado finalmente en libertad bajo fianza de 2.000 euros cada uno, y bajo los cargos de "favorecer la inmigración ilegal" y de "imprudencia grave para la integridad de las personas refugiadas", según ha informado la plataforma 'Ongi Etorri Errefuxiatuak'.

En un comunicado, la plataforma ha mostrado su "profunda alegría" por la puesta en libertad de Begoña y Mikel, a la vez que han denunciado "las graves acusaciones que se han presentado por una acción de un carácter radicalmente humanitario y político", así como por la "imposición" de la fianza. Asimismo, han expresado su compromiso de "seguir impulsando acciones de solidaridad y de desobediencia civil a favor de las personas migrantes y refugiadas y en contra de las políticas de barbarie que alientan la Unión Europea y sus gobiernos".

A su entender, la petición fiscal "refleja la hipocresía con la que se trata la migración y el refugio", por lo que han rechazado y denunciado los contenidos de la petición fiscal presentada ante Begoña Huarte y Mikel Zuloaga, así como "la hipocresía que refleja frente al trato que reciben cotidianamente personas migrantes y solicitantes de asilo".

En ese sentido, han censurado que Huarte y Zuloaga fueron acusados de "favorecer la inmigración ilegal, mientras que son más de 62.700 personas las que se encuentran atrapadas y sin libertad de movimiento en Grecia, desde que la UE decidiera cerrar la llamada ruta de los Balcanes".

"Miles de personas que, no lo olvidemos y al igual de lo que ocurre en otros lugares, escapan de la guerra, de los desplazamientos forzados, de la persecución por motivos de género y de la miseria. Personas ante las que Europa incumple sus compromisos con los derechos humanos y niegan el amparo y la acogida", han denunciado.

Asimismo, han criticado que, "por si no fuera suficiente, también fueron acusadas de "imprudencia grave para la integridad de las personas refugiadas", cuando "las propias personas refugiadas saben perfectamente qué es lo que pone en peligro sus vidas: la pobreza, los conflictos ambientales, y las guerras de las que escapan, así como las restricciones a su movimiento a través de legislaciones migratorias injustas e inhumanas".

"HIPOCRESÍA" DE LOS GOBIERNOS EUROPEOS

Por otro lado, han señalado que, al día siguiente de la detención de Begoña y Mikel y tras hacer pública la denuncia de su situación, el Gobierno español "anunció la llegada de 198 personas refugiadas, que elevan a 898 las actualmente acogidas en el estado, un 5% del total pactado con la Unión Europea (17.000)". "Una cuota raquítica e injusta que ni siquiera este gobierno, al igual que sus homónimos europeos, está cumpliendo", han denunciado.

Asimismo, han señalado que las ocho personas que viajaban con Huarte y Zuloaga son "una pequeñísima muestra de las miles que esperan hartas en campos de refugiados a que la Unión Europea cumpla sus compromisos de reubicación".

Según han defendido, "el camino de la desobediencia civil es absolutamente legítimo ante leyes injustas y ante políticas migratorias y de cierre de fronteras de la Unión Europea, que chocan con los derechos humanos y provocan la muerte o el que miles de personas que se encuentren, como en el caso de Grecia, en un limbo jurídico".

Por ello, se han mostrado "orgullosos de la generosidad y el compromiso de Begoña y de Mikel, así como del de todas las personas que de una manera u otra hemos colaborado en esta iniciativa o de las miles que vienen desarrollando cotidianamente en todo el mundo acciones similares".

En ese sentido, se han comprometido a "seguir trabajando en esa línea" y han hecho un llamamiento para que la ciudadanía, organizaciones sociales, políticas y sindicales, e instituciones locales impulsen "iniciativas desobedientes que conviertan a nuestros pueblos y ciudades en tierra de acogida".

También han solicitado la retirada de los cargos a Begoña y Mikel. "Les queremos, igual que a todas las personas migrantes y refugiadas en nuestras casas y pueblos. Les estamos esperando ya en casa, con sus familiares, amigos y amigas. Contamos con ellos en nuestras organizaciones para seguir trabajando en favor de una sociedad más justa y más libre", han manifestado.

Además, han instado a los gobiernos vasco, navarro y español a que se comprometan con esta petición y se impliquen en su resolución. "Les instamos, al igual que al resto de instituciones y gobiernos a que modifiquen su papel en el desarrollo de unas políticas migratorias injustas e inhumanas, a que declaren sus territorios como zonas de acogida y, si es necesario, no colaboren y desobedezcan ante medidas contrarias a los derechos humanos", han señalado.

En ese sentido, mostramos nuestro compromiso para que las ocho personas que viajaban con ellas, al igual que el resto de las que se encuentran detenidas en el limbo jurídico griego, así como en el resto de injustas fronteras de nuestro mundo, vengan alas tierras, ciudades y pueblos de la Europa solidaria

Finalmente, han llamado al conjunto de la ciudadanía y a los diferentes agentes sociales a que participen en las movilizaciones convocadas en solidaridad con Begoña y Mikel y, "especialmente, con las miles de personas migrantes y refugiadas atrapadas en Grecia y en otras fronteras del planeta", unas movilizaciones de "denuncia y de compromiso en la lucha frente a la barbarie".

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