Lokarri afirma que sufragó los 70.000 euros que costó la Conferencia de Paz y que las personalidades se pagaron su viaje

Actualizado 24/11/2011 22:57:03 CET

Asegura que las ayudas públicas suponen el 7% de su presupuesto y que el resto lo obtiene de sus más de 2.000 socios

BILBAO, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

El coordinador de Lokarri, Paul Ríos, ha afirmado que la Conferencia Internacional de Paz del Palacio de Aiete, celebrada el pasado 17 de octubre en San Sebastián, conllevó un gasto de 70.478 euros, que han sido pagados por Lokarri, quien se hizo cargo de los gastos de logística, organización y desarrollo de la Conferencia, así como del alojamiento y desplazamiento de los miembros del Grupo Internacional de Contacto (GIC), excepto el catering que se ofreció a los invitados, que fue costeado por el Ayuntamiento de San Sebastián.

En un artículo publicado este jueves en su blog, Ríos señala que todo lo relativo al desplazamiento de las personalidades internacionales (entre ellas el que fuera secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan), fue costeado por ellas mismas a través de los partidos políticos a los que pertenecen o por las fundaciones a las que representan.

En su última entrada, el portavoz de Lokarri sale al paso de las "especulaciones y rumores" en torno a la financiación del Grupo Internacional de Contacto para recordar que Lokarri se comprometió a aportar 50.000 euros entre febrero de 2011, fecha de presentación de los miembros del GIC, y marzo de 2012, fecha en la que se debía evaluar los progresos conseguidos y decidir sobre la continuidad del Grupo.

Según explica, en ese mismo mes de febrero de 2011 Lokarri puso en marcha una campaña de búsqueda de amigos/as del GIC que aportaran un donativo económico para mostrar su apoyo al Grupo, mientras que Lokarri se comprometía con todos ellos a mantenerles informados de las actividades realizadas.

Finalmente, Lokarri consiguió 63.201 euros por esta vía para sostener las actividades del Grupo. Ahora ha puesto otra nueva campaña para buscar el apoyo ciudadano a esta iniciativa.

Además, la fundación JRCT ha aportado una donación. Concretamente, como aparece en su página web, ha puesto 50.000 libras a disposición del Grupo por si era necesario para que el trabajo del GIC no se detuviera. Hasta el momento, se han empleado 35.000 euros.

Aún así, según Ríos, el trabajo del GIC es "muy intenso y, si quiere continuar", tienen que encontrar más fondos para apoyarlo. Por eso, ha lanzado una nueva iniciativa de implicación social.

El responsable de Lokarri afirma que entre febrero y noviembre de este año se han gastado un total de 95.000 euros en las actividades del GIC. De ellos, 35.000 euros han sido destinados a las labores de secretaría técnica y coordinación del GIC, desarrolladas principalmente por el abogado sudafricano Brian Currin, y 60.000 euros han sido empleados en las seis reuniones y visitas que ha hecho el GIC hasta ahora.

"No todas han sido en el País Vasco, sino que también se han celebrado en diferentes lugares. La organización de cada reunión supone aproximadamente 10.000 euros, contando los desplazamientos y alojamiento (hoteles y comida) de unas siete personas (los miembros del GIC y un miembro de Lokarri), el alquiler de salas o equipos de traducción cuando han sido necesarios y la dieta de 500 euros", detalla.

En cuanto a las subvenciones públicas recibidas este año, señala que 6.000 euros proceden de la Diputación de Alava para la página web y el blog de Lokarri (febrero 2011), 15.000 euros de la Diputación de Gipuzkoa para traducir al castellano el documental Pluja Seca y difundirlo en pueblos y barrios (abril 2011), lo que, sumado al apoyo del Gobierno vasco, estas cantidades representan el 7 por ciento del presupuesto de Lokarri. "El resto lo obtenemos gracias a las aportaciones de nuestros más de 2.000 socios, que aportan, al menos, 140 euros al año", asegura.

Respecto a las acusaciones de "mercenario" vertidas contra Brian Currin, Ríos recuerda que la Asamblea de Lokarri aprobó en 2010 apoyar el trabajo de Currin y, en 2011, las actividades del GIC. "Como es evidente, Brian Currin necesita vivir de su trabajo. Él dedica mucho tiempo y muchas horas a ayudarnos en el proceso de paz. Lo podría hacer sin cobrar nada, pero entonces debería dedicar más tiempo a sus propias actividades profesionales para poder mantenerse y menos a esta tarea", precisa.

Por todo ello, se muestra convencido de que la "utilidad del dinero que ha invertido Lokarri y las personas que apoyan al GIC está más que demostrada". "Su implicación ha sido fundamental para que hoy la violencia de ETA haya terminado y para que estemos inmersos en un proceso de paz", concluye.