El obispo de Bilbao lamenta la muerte Asurmendi y destaca su "preocupación por fomentar la paz y la reconciliación"

Actualizado 10/08/2016 15:46:44 CET

BILBAO, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha lamentado el fallecimiento del obispo emérito de Vitoria, Miguel Asurmendi, del que ha destacado su "profunda fe" y carácter "dialogante y conciliador", así como su "preocupación por fomentar la paz y la reconciliación durante su dilatado servicio a la Diócesis de Vitoria".

La Diócesis de Bilbao ha hecho público un comunicado en el que lamenta el fallecimiento "de manera repentina" de Miguel Asurmendi, esta pasada noche en Pamplona, y traslada sus condolencias a la familia del obispo emérito de Vitoria y a la Diócesis vitoriana.

Según ha indicado, "la triste noticia ha sacudido" a las personas que conocieron a Miguel Asurmendi durante los más de 20 años en los que ejerció su episcopado en la Diócesis de Vitoria.

El obispo de Bilbao ha agradecido el "largo y fecundo" servicio de Asurmendi a la Diócesis "hermana" de Vitoria y "de modo particular", su trabajo a favor de las Misiones Diocesanas, así como el "impulso a tantos proyectos interdiocesanos". De este modo, ha recordado que el obispo emérito "ejerció el trabajo evangelizador de Misiones representando a las Diócesis vascas durante 15 años".

Iceta ha valorado que el obispo emérito de Vitoria fue un hombre "de profunda fe y criterios ponderados". "Valoro profundamente su amistad, su lealtad y carácter dialogante y conciliador", ha señalado el obispo de Bilbao, que ha destacado la "preocupación" de Asurmendi por "fomentar la paz y la reconciliación durante su dilatado servicio a la Diócesis de Vitoria".

El obispo de Bilbao ha animado a participar en el funeral por Miguel Asurmendi, que se celebrará en la catedral de Santa María este jueves a las seis de la tarde.

URIARTE

Por su parte, el obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, ha mostrado su "pesar" por el fallecimiento de una persona con la que mantuvo una "relación estrecha" desde que coincidieron como obispos en ambas Diócesis.

"Ha sido un hombre recto y bueno. Se adaptó bien a la situación del País Vasco. Conectó muy bien con Ricardo Blázquez y conmigo. Le preocupaba la paz y la fe del País Vasco", ha valorado.