PNV y EH Bildu acusan a Podemos de tener "miedo escénico" y "vértigo" a acordar con ellos un nuevo Estatuto

Ponencia de autogobierno
PARLAMENTO VASCO - Archivo
Publicado 19/05/2018 11:54:05CET

Egibar cree "frustrante" que su socio de Gobierno, el PSE, "hable de escenarios apocalípticos" y no respete "el juego de mayorías"

BILBAO, 19 May. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, Joseba Egibar, y el parlamentario de EH Bildu Iker Casanova han acusado a Elkarrekin Podemos de tener ""miedo escénico" y "vértigo" a pactar con ellos el preámbulo de un nuevo Estatuto, y creen que, por eso, se ha desmarcado del texto, que según aseguran, ya tenían acordado. También han criticado la pretensión del PSE-EE y del PP de imponer su 'veto'.

En la tertulia 'El Parlamento en las ondas' de Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Egibar ha asegurado, además, que es "frustrante" que el socio de Gobierno del PNV, el PSE, "hable de escenarios apocalípticos" y no respete "el juego de mayorías".

Por su parte, la parlamentaria de Elkarrekin Podemos Cristina Macazaga ha asegurado que no habían acordado el texto del preámbulo con el PNV y EH Bildu, y ha subrayado que éste estaba "plagado de elementos identitarios", mientras que el socialista Eneko Andueza ha reclamado un documento que "esté en la legalidad" y sea plural. Por su parte, Borja Sémper, en nombre del PP, ha mostrado su preocupación porque "el rodillo independentista" se esté "imponiendo" y ha destacado el hecho de que Podemos no se haya dejado "enganchar".

La polémica surgió este viernes cuando Elkarrekin Podemos anunció al PNV y EH Bildu, con los que estaba en conversaciones, que no apoyaría la propuesta del preámbulo del nuevo Estatuto que partía de un documento elaborado por los jeltzales en el que se pedía una relación "bilateral" con el Estado "de naturaleza confederal", el 'derecho a decidir' y el reconocimiento de "una Euskal Herria" como nación con "identidad propia, asentada en siete territorios", incluyendo a Navarra y el País Vasco francés.

Joseba Egibar ha admitido que el texto no estaba totalmente cerrado con Elkarrekin Podemos, aunque ha asegurado que sí existía una "proximidad de posiciones" que les llevaba a pensar que, "con dos matizaciones", habría un apoyo por su parte "al grueso" del escrito.

El dirigente jeltzale considera que hay "cierto miedo escénico, o dicho de otra manera, que también hay que saber negociar sobre presión", y hacerlo "bajo presión política mediática, a algunas formaciones políticas les afecta más que a otras".

En este sentido, ha explicado que, cuando en la "confianza" que se va tejiendo, "se cruza el fuego mediático y se presiona en una u otra dirección, al final, se alteran las posiciones propias, y eso es lo que ha sucedido".

Además, ha defendido que el texto sobre el que se trabajaba es "absolutamente democrático y fija sus bases en una realidad concreta y en un pueblo concreto, que quiere desarrollar su futuro" y que necesita "una radical modificación con el actual estado de cosas".

FRUSTRACIÓN CON EL PSE-EE

Egibar ha dicho que lo "verdaderamente frustrante" es que el PSE-EE, siendo socio de Gobierno del PNV, "hable de escenarios apocalípticos, no respete el juego de mayorías que se da en el Parlamento Vasco y no se sume siquiera a respetar lo que una mayoría pueda proponer".

En esta línea, ha lamentado que socialistas y populares quieran "practicar el veto desde el minuto uno aquí", cuando saben, además, que el texto que se apruebe en la Cámara vasca tendrá que negociarse después con el Estado.

ACUERDO CERRADO

Iker Casanova ha apuntado que en EH Bildu están "sorprendidos e incluso decepcionados con esta actitud de Elkarrekin Podemos". "Cada partido es soberano y puede llegar a los acuerdos que estime oportunos, incluso luego a retractarse de los acuerdos a los que llegue, pero no tiene derecho a faltar a la verdad. Había un acuerdo, al que se llegó el miércoles por la tarde en Gasteiz", ha añadido.

Según ha explicado, se trataba de un texto de ocho puntos, en el que "se iba a votar favorablemente al conjunto del acuerdo, aunque Podemos se reservaba la opción de hacer un voto particular a dos puntos".

"A ese acuerdo se llegó en Gasteiz, y luego, fuera de ese marco, no sé si en Madrid o en otro marco de Elkarrekin Podemos, se decidió que ese acuerdo no era válido y justificando, no solo la ruptura del acuerdo, sino dando razones que no son verdad, en el sentido de decir que tenía una insuficiente carga de los derechos sociales", ha subrayado.

Casanova cree que a este grupo parlamentario le ha dado vértigo "ver escrito sobre blanco lo que ha venido diciendo en los últimos años", sobre Estado plurinacional y derecho a decidir.

"Tienen derecho a hacerlo, pero hay que exigir honestidad y sinceridad", ha advertido, para considerar que "nada está roto, ni mucho menos, porque el proceso va a seguir adelante y es una oportunidad histórica. Creo que tenemos que hacer un esfuerzo por naturalizar y desdramatizar estos desencuentros", ha manifestado.

También ha rechazado que el documento sea el de "un estatuto independentista", sino que pretende "regular la convivencia entre una parte de Euskal Herria y el Estado español".

ELKARREKIN PODEMOS

Cristina Macazaga ha asegurado que "no había ningún acuerdo" cerrado con Elkarrekin Podemos. En este sentido, ha recordado que, en la rueda de prensa de EH Bildu del pasado miércoles, se le "presionaba para llegar a ese acuerdo". "Y hemos recibido por parte del PNV llamadas hasta el día de ayer preguntando sobre qué íbamos a hacer. Por lo tanto, acuerdo no había", ha asegurado.

En este sentido, ha recordado que han trabajado sobre un texto "plagado de desacuerdos" y que ellos consideraban que "no daba pie a un acuerdo transversal, más amplio, en el que podía caber el PSE". Asimismo, ha subrayado que estaba "plagado de alusiones a elementos identitarios y a los derechos históricos", cuando, para ellos, lo importante eran los derechos sociales.

A su juicio, "era un documento hecho a brochazos en relación a elementos identitarios y con finas pinceladas de derechos sociales que quería, de alguna forma, presionar a Elkarrekin Podemos". Por ello, realizará un voto particular.

"También es cierto que, por parte del PSE-EE, no ha habido ningún esfuerzo nada más que el 'no por el no', disfrazados en esa ilegalidad, y no han dado ningún paso para que este acuerdo fuera más amplio", ha indicado.

PSE-EE

Eneko Andueza ha negado las acusaciones de Elkarrekin Podemos de que los socialistas estén en el "no por el no" y ha dicho que estos "se han metido en su lío particular e intenta poner a otros como excusa, escudo o coartada para rectificar su posición". "Nosotros estamos abiertos al diálogo y no negamos ningún debate", ha señalado.

Sin embargo, ha destacado que, "si Elkarrekin Podemos se mete en un callejón sin salida, en un lío interno de mil pares de narices, que no busque la coartada en otros partidos y que lo solucionen desde dentro".

En todo caso, cree que "hay margen para dialogar y para llegar a amplios acuerdos", pero el documento tiene que estar "en la ilegalidad". "Ése es nuestro límite", ha asegurado, para exigir "un Estatuto representativo de la pluralidad vasca".

"RODILLO INDEPENDENTISTA"

Por su parte, Borja Sémper ha mostrado su "sincera y cruda preocupación" porque "el rodillo de los independentistas se va a ir imponiendo".

"Al PNV le interesa incorporar un tercer partido que legitime o que intente maquillar esta visión de parte, exclusivamente independentista de la realidad política y social de Euskadi, y Podemos era una muleta útil, pero no se ha dejado enganchar", como en su día hizo IU con el 'Plan Ibarretxe', ha apuntado.

También ha remarcado que "Euskadi es algo más que una comunidad autónoma en la que solo viven nacionalistas y que solo hay una manera de entender o sentir Euskadi y la identidad de ser vasco", para acusar a PNV y Bildu de ser "Euskadi solo desde una perspectiva independentista y nacionalista", algo que va en contra "de la estabilidad".