PP de Barakaldo dice que la nueva ordenanza de ascensores "llega con dos años de retraso y un claro fin electoralista"

Actualizado 20/10/2010 19:47:43 CET

BILBAO, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La portavoz del PP de Barakaldo (Bizkaia), Amaya Fernández, ha lamentado que la ordenanza municipal reguladora de las mejora de las condiciones de accesibilidad en edificios existentes, llegue "con dos años de retraso" y que el equipo de gobierno socialista "sólo haya decidido solucionar este grave problema para muchos vecinos del municipio cuando se acercan las elecciones municipales de mayo de 2011".

En un comunicado, ha recordado que, "debido a la imposibilidad de cumplir con la normativa municipal vigente, que está totalmente desfasada, numerosas comunidades de propietarios llevan años viendo denegadas sus solicitudes de licencia de obras para la instalación de ascensores y han tenido que renunciar a la instalación de los mismos con el claro perjuicio que ello conlleva".

Según ha destacado, en Barakaldo "hay un amplio colectivo de personas mayores, que además son las que residen en los edificios más antiguos del municipio, y muchas personas con discapacidad que se encuentran en la situación de no poder salir de sus casas o de no poder subir la cesta de la compra por no disponer de ascensor en su edificio".

Fernández ha recordado que ya en el pleno ordinario de julio de 2008 "todos los grupos políticos de la oposición aprobaron por mayoría absoluta y con los votos en contra de los concejales socialistas, poner encima de la mesa este asunto e instar al equipo de gobierno a adaptar la normativa municipal en lo relativo a la instalación de ascensores en el municipio de Barakaldo".

La edil popular ha precisado que "nunca se ha tratado de una cuestión ideológica sobre la que los distintos grupos políticos del ayuntamiento debieran haber acercado posturas", sino que "siempre se ha tratado y se trata de un asunto de mero sentido común y de dar solución a una problemática que afecta a nuestros vecinos".

En su opinión, el "retraso acumulado" en la adaptación de la normativa municipal ha sido "una cuestión de falta de voluntad" política del alcalde, Tontxu Rodríguez.