San Sebastián suspende en accesibilidad a sus edificios públicos en un estudio de Eroski Consumer

Hombre en silla de ruedas
EP/JCCM
Actualizado 04/03/2011 12:36:46 CET

Bilbao y Vitoria sólo logran una nota media final de 'aceptable'

BILBAO, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

San Sebastián suspende en accesibilidad a sus edificios públicos, según un estudio realizado por Eroski Consumer en el que se ha analizado un edificio municipal, un hospital público y una estación de tren de 18 capitales españolas, entre ellas las del País Vasco.

En este informe, la nota final otorgada a los espacios visitados en Vitoria y Bilbao "tampoco es muy positiva, ya que no pasa de un mediocre 'aceptable'".

En el caso del País Vasco, se ha contado con la colaboración desinteresada de colectivos como la Asociación de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica de Bizkaia (FEKOOR), la Federación Vasca de Asociaciones de Personas Sordas-Euskal Gorrak, la Asociación Alavesa de Personas con Baja Visión (Itxaropena), la Asociación de Personas con Discapacidad Física (Eginaren Eginez), la Asociación de Esclerosis Múltiple de Guipúzcoa y la Asociación Guipuzcoana de Deficientes Visuales (Agi Elkartea).

Los lugares analizados han sido las estaciones de trenes de las tres ciudades, los hospitales Txagorritxu, Cruces y Hospital Donostia y el edificio principal del Ayuntamiento de San Sebastián y las oficinas municipales localizadas en la plaza de Venezuela en Bilbao y la calle Olaguibel en Vitoria.

San Sebastián es la que peor valoración obtiene de las tres capitales vascas, puesto que suspende con un 'regular' el examen propuesto por la revista. Sin embargo, la situación no es mucho mejor en las otras dos capitales vascas, ya que "no logran más que un mediocre 'aceptable'".

Por tipo de discapacidad, las personas en silla de ruedas son las que disponen de más facilidades ('bien') en los casos de Vitoria y San Sebastián, mientras que en Bilbao la accesibilidad para personas con discapacidad motriz en los tres edificios se calificó como 'aceptable'.

INVIDENTES Y SORDOS

Vitoria repite con buena nota en la accesibilidad para invidentes ('bien'), mientras que no puede decirse lo mismo en el caso de Bilbao ('aceptable') y mucho menos de la capital donostiarra (suspende con un 'regular').

Las tres capitales vascas coinciden en calificar la accesibilidad para personas sordas: en todos los casos no supera el 'regular', dando buena cuenta de las importantes carencias en este sentido, en especial cuando se trata de ofrecer un servicio de intérprete de signos.

Por este motivo, tras analizar la accesibilidad de estos edificios municipales, los mayores esfuerzos en garantizar la adaptabilidad de los espacios se dirigen a personas en silla de ruedas (con valoraciones entre 'bien' y 'muy bien') en detrimento de los usuarios con problemas auditivos y visuales (sus notas oscilan entre el 'regular' y el 'aceptable').

En ninguno de los tres espacios existe un servicio profesional de intérprete de lengua de signos; en los baños visitados no hay sistema visual que indique si está libre u ocupado ni apertura de seguridad en caso de auxilio; no se vieron bandas o guías de dirección en el suelo para que un invidente se ubique en ninguno de los cuatro espacios.

HOSPITAL

Respecto a los hospitales, en concreto a su zona de consultas externas de los tres hospitales públicos vascos citados, el colectivo más olvidado a la hora de adaptar las instalaciones para cumplir las normativas de accesibilidad son las personas con problemas auditivos.

En este sentido, señala que las carencias son "significativas" porque no se ofrece servicio profesional de intérprete de lengua de signos en ninguno de los centros visitados, en la misma proporción tampoco se vio ningún dispositivo visual para anunciar al paciente si debía entrar a la consulta y tampoco se observó un sistema visual que indique si el aseo está libre u ocupado.

Los fallos fueron menos numerosos a la hora de contabilizar las herramientas dispuestas para facilitar la accesibilidad a invidentes y personas en silla de ruedas. Lo más satisfactorio en ambos capítulos se refiere a que hay plazas reservadas para personas discapacitadas en los alrededores, salvo en Bilbao que no se vieron.

La distribución del interior de las tres zonas de consultas externas permite una fácil movilidad para una persona en silla de ruedas, además de estar libre de obstáculos para las personas invidentes (excepto en Vitoria, donde algunos pasillos resultaban demasiado estrechos); todos los aseos analizados están adaptados para personas con discapacidad motriz y en ningún caso sobresalen carteles de la pared o techo que puedan suponer un peligro para personas con problemas de visión.

TREN

Como ocurre en otros capítulos, la mejor accesibilidad corresponde a las medidas adoptadas para facilitar la vida a personas en silla de ruedas, sin embargo no puede decirse lo mismo de la adaptabilidad de estos espacios ferroviarios para los discapacitados visuales y auditivos.

Así, una de las carencias más reseñables en las estaciones de tren corresponden a que no se ofrece en ninguna de ellas un servicio profesional de intérprete de lengua de signos. Además, alcantarillas, farolas o jardineras entorpecieron el paso de los colaboradores en silla de ruedas en su recorrido hacia la estación donostiarra, los mostradores de atención al público no estaban a un altura adecuada ni en Vitoria ni en la capital vizcaína y el mobiliario interior no constituye un obstáculo para los invidentes salvo en el caso de las estaciones de Vitoria y San Sebastián.

Como valoraciones positivas destaca que no se hayan producido situaciones de peligro para los discapacitados que acompañaban al técnico de la revista en ningún momento; todas las estaciones disponen de dispositivos acústicos para informar de los horarios de los trenes o posibles incidencias y todos los aseos contaban, en la puerta, con el correspondiente símbolo internacional de accesibilidad.

ESTUDIO

En este estudio, Eroski Consumer ha analizado algunos parámetros fundamentales para comprobar la accesibilidad para personas con discapacidad motriz, visual y auditiva en 18 capitales de nuestro país: A Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.

Para ello, los técnicos de la revista visitaron tres espacios públicos: la oficina de empadronamiento del Ayuntamiento correspondiente, la zona de consultas externas de un hospital público de cada capital así como una estación de tren. Pero no fueron solos, ya que les acompañaron, en cada ciudad, una persona con discapacidad física, otra invidente y otra con problemas auditivos.

La visita comprendía la elección de una calle al azar que estuviese a cinco minutos andando de cada uno de estos lugares para verificar así la accesibilidad del trayecto. A continuación se procedió a comprobar las medidas de adaptabilidad en el entorno inmediato, entrada e interior de estos tres edificios (aseos incluidos).