Urkullu ve "archidemostrado" que Euskadi necesita nuevo estatus

Iñigo Urkullu
JON BERNARDEZ/LEHENDAKARITZA.
Actualizado 27/06/2014 18:28:14 CET

Insiste en que el Gobierno central "día sí y día también" actúa y legisla "en contra del autogobierno vasco"

VITORIA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha asegurado este viernes que está "archidemostrado" que Euskadi necesita "un nuevo estatus político con garantías porque el actual no las tiene" porque, "día sí y día también, el Gobierno español está actuando y legislando en contra del autogobierno vasco". "La bilateralidad no existe", ha subrayado.

Urkullu ha realizado estas declaraciones en el pleno de control al Gobierno vasco que se está celebrando en la Cámara vasca, en respuesta a una pregunta formulada por la parlamentaria del PP Nerea Llanos sobre su posición respecto a un nuevo estatus político.

El lehendakari ha defendido que toda la Cámara conoce que el nuevo estatus al que aspira "debe ofrecer garantías" porque "todo el Parlamento sabe que el actual estatus no las ofrece".

En este sentido, ha recordado que en el año 1993 la Cámara aprobó el informe de transferencias pendientes del estatuto de Gernika, una ley orgánica que sigue sin cumplirse. "El actual estatus no ofrece garantías", ha reiterado.

Tras recordar que el PP vasco "representa y respalda al Gobierno central del PP", ha lamentado que, a pesar de expresar la preocupación del PP vasco sobre las "garantías de futuro, cree que se "desentiende del presente" porque, "día sí y día también, el Gobierno español está actuando y legislando en contra del autogobierno vasco".

Urkullu ha rechazado las críticas de "victimismo" que se dirigen al Ejecutivo vasco, asegurando que el balance de la actual legislatura son nueve recursos presentados por el Gobierno vasco ante el tribunal Constitucional, 12 leyes que se han remitido a la Comisión bilateral Estado-Euskadi, dos cuestiones de constitucionalidad presentadas por el Gobierno central y tres conflictos positivos de competencia presentados por Gobierno vasco. "Veintinueve, más doce, más dos, más tres, dan un total de 26 cuestiones en 18 meses de legislatura", ha señalado.

En este contexto, se ha dirigido al PP para asegurar que "no salimos del Tribunal Constitucionl". "Nos vemos obligados a una tensión permanente en la Comisión bilateral. El Estatuto --punto de encuentro para ustedes--no se cumple, se aprueban leyes en España que sovacan también nuestro gobierno", ha denunciado, para concluir que "la bilateralidad no existe", por lo que ve necesario "un nuevo estatus político con garantías" porque "el actual no las tiene y está archidemostrado".

ACUERDO ENTRE VASCOS

Según ha defendido, "algunos o todos queremos un nuevo estatus", aunque ha reconocido que "obviamente no todos el mismo", por lo que cree que "es el momento de los principios", y el primero de ellos, ha señalado que pasa por "conseguir un acuerdo entre vascos" como defiende el PNV.

Finalmente, ha indicado que el nuevo estatus deberá estar "refrendado por la ciudadanía y respetado". "Cuando hablo de llegar hasta el final, me refiero a un acuerdo pactado por el Parlamento y ratificado por la sociedad vasca, que necesitará, por tanto, unas garantías de cumplimiento futuro que el actual estatus no ha tenido ni tiene", ha indicado, para afirmar que ahí es donde reside "el origen del problema político y también el de la solución".

"LA AMBIGÜEDAD"

La secretaria general del PP vasco, Nerea Llanos, cree que la "ambigüedad" de Urkullu comienza a ser un "monólogo interminable" y que, "más allá de este discurso, el lehendakari tiene una hoja de ruta prefijada de antemano con la que persigue modificar el actual marco jurídico" porque en la Ponencia de Autogobierno "no persigue modificar o perfeccionar el Estatuto, sino dar un nuevo estatus político".

"Pretenden desbordar el actual Estatuto bajo una apariencia de legalidad porque entiende el acuerdo y el diálogo de forma unilateral, que el Gobierno de España acepte lo que ustedes proponen", ha criticado.

Por ultimo, ha acusado a Urkullu de utilizar palabras que "aparentan moderación, sensatez y racionalidad, pero que no lo son porque entienden el acuerdo, diálogo y pluralidad como sinónimo de adhesión inquebrantable a sus planteamientos". "Cuando esa adhesión inquebrantable no se produzca porque no se puede, ¿Qué van a hacer?", ha preguntado.