La empresa emeritense Extremeña de Grasas dispone de un periodo máximo de 18 meses para cambiar su ubicación

Actualizado 26/06/2007 15:45:38 CET

MÉRIDA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Mérida y la empresa Extremeña de Grasas han acordado cambiar la ubicación de la misma, que se encuentra actualmente en el Polígono El Prado, y para dicho cambio la empresa dispone de un periodo máximo de 18 meses ante los "malos olores" que generaban para la ciudad.

Así se ha desprendido de un encuentro mantenido hoy entre el alcalde de Mérida, Ángel Calle, y los representantes de la industria, quienes también se han comprometido, entres otros asuntos, a realizar la transformación de las rutas diarias del abastecimiento de la materia prima de la fábrica con el compromiso de adelantar la entrada de la citada materia prima, a partir de las 15.00 horas.

Este extremo significa un adelanto de la producción de entre tres o cuatro horas, evitando con ello el proceso de fermentación de los subproductos cárnicos, origen fundamental de los olores.

El primer edil emeritense desgranó, en rueda de prensa, los puntos de los que se compone el acuerdo alcanzado y que recoge también el compromiso de la empresa del desvío de entre el 40 o 50% de la producción a otras plantas industriales de fuera de la ciudad durante el periodo de los 18 meses previo a la puesta en funcionamiento de la nueva fábrica.

Por otro lado, se asegura, mediante la firma del convenio, el caracter regional de las mercancías que se transformen en la industria emeritense, ya que la empresa se ha comprometido a no transformar mercancías procedentes de un radio superior a los 200 kilómetros.

Finalmente, el acuerdo contempla que si, pasado un tiempo de 15 ó 20 días, no se han reducido "sustancialmente" los "malos olores", el alcalde se reserva el derecho a adoptar las decisiones que son de su competencia, y que pudieran llegar hasta al cierre de las instalaciones, según la cobertura legal que ofrece al alcalde el Reglamento de Actividades Molestas, Nocivas, Insalubres y Peligrosas.

ACUERDO CONCILIADOR

En su intervención ante los medios de comunicación, Calle calificó este acuerdo como "conciliador", ya que en él se atienden, según el alcalde, los "legítimos intereses" de los empresarios, de los ciudadanos, los de los mataderos de la región y los 32 trabajadores.

Además indicó que si este acuerdo se hubiera alcanzado hace dos años, la fábrica de grasas ya contaría en esta fecha con una nueva ubicación.

Por parte de la empresa que asesora a la empresa Extremeña de Grasas en su traslado, Ángel Luis Arce, incidió en que Extremeña de Grasas no recibirá por parte del Ayuntamiento de Mérida ninguna "contraprestación" por el cambio de ubicación.

A este respecto contestó a la "rumorología infundada" que se había generado en torno a que el suelo que ocupa los terrenos de la industria Extremeña de Grasas en El Prado, y que ostentan la calificación de suelo industrial, pudieran ser recalificados por el consistorio como suelo urbanizable.

Así, Arce dijo que el PGOU de Mérida no contempla esta posibilidad y reiteró que la industria hará frente a los gastos derivados del traslado "en solitario", gastos que, según las primeras estimaciones de la empresa, pudieran ascender entre 4 ó 5 millones de euros.

Calle también se refirió sobre este punto y resaltó que la empresa no ha puesto sobre la mesa "en ningún momento" este asunto.

COSTE IMPORTANTE

Arce destacó el "importante coste" que supondrá para Extremeña de Grasas este cambio de ubicación, aunque se mostró consciente del problema que generaba para los ciudadanos.

Así, pidió la ayuda de las administraciones competentes a la hora de agilizar los trámites administrativos toda vez que se puedan reducir el tiempo de 18 meses, colaboración a la se comprometió el alcalde Calle.

Finalmente, en otro orden de cosas y a preguntas de los periodistas, el primer edil Ángel Calle se refirió a la petición realizada en el día de ayer por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Mérida y en la que solicitó al ayuntamiento que tome las medidas "oportunas" y de forma "rápida" para que los accesos que hay en la ciudad para discapacitados sean respetados por los conductores.

En este sentido aseguró que el delegado de Seguridad Ciudadana y Tráfico, José Fernández, está trabajando en ello y añadió que los ciudadanos cuentan con el apoyo de Calle y del equipo de gobierno para hacer una ciudad "más accesible".