El PSOE apoya la política "del consenso" de la Junta que lleva a que "no" pase "nada" en centros que no hay crucifijos

Actualizado 15/11/2010 13:21:00 CET

MÉRIDA, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La portavoz del PSOE extremeño, María Ascensión Murillo, ha solicitado "respeto absoluto" a los padres que "han visto en alguna medida herida su sensibilidad por la presencia de un crucifijo" en las aulas.

Al mismo tiempo, ha transmitido el "apoyo" de su partido a la Junta de Extremadura "para que siga practicando la política del consenso, del diálogo, que ha llevado a que en la mayoría de los centros de enseñanza pública (extremeños) no haya crucifijos y no haya pasado absolutamente nada".

Ha considerado también que en este debate, que a su juicio "se ha salido un poco de madre, hace "falta un poco de sensatez", ya que la comunidad tiene "muchos retos por delante en la educación", y ha insistido en que la presencia de los crucifijos en las aulas "no ha sido nunca una cuestión que haya generado ningún problema en la sociedad extremeña".

CUMPLIMIENTO DE LA LEY

Según ha indicado en rueda de prensa en Mérida tras la Comisión Política Permanente del PSOE extremeño, la presencia de dichos símbolos en las escuelas es una cuestión "sensible" para los ciudadanos y un debate "complicado" en el que "es muy difícil poner razón, racionalizar una cuestión que tiene que ver con creencias, con la fe y con los sentimientos".

Ha añadido al respecto que "como es tan difícil porque no es racional sino que tiene que ver con los sentimientos y con el corazón, para eso están las leyes, para eso hay marcos de convivencia del que nos hemos dotado", y ha señalado que "por tanto el respeto tiene que ser absoluto a lo que dicen las leyes y la ley marco, que en definitiva es la Constitución Española".

"Los sentimientos están en el corazón y por tanto es bastante difícil poner razón a este tipo de cuestiones", ha señalado Murillo, quien ha añadido que "quien no tenga interiorizado en su corazón los valores que representan para los cristianos un crucifijo difícilmente los va a aprender, a asumir porque tenga una cruz puesta en la pared".

Asimismo, entiende que la solución de posibles conflictos "siempre se debe de hacer por la vía del diálogo" porque se trata de una cuestión --la presencia de crucifijos en las aulas-- "muy sensible para muchos ciudadanos", y ha recalcado que "lo que está haciendo la Junta de Extremadura es cumplir la ley".

Finalmente, ante los sectores que en este debate, el cual a su juicio "se ha salido un poco de madre", defienden que "en la escuela se está para aprender y no para quitar crucifijos", Murillo ha reclamado "un poco de sensatez", ya que "en la escuela se está para aprender, pero desde luego no sólo quitar sino que tampoco poner crucifijos".

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