Torre de don Miguel (Cáceres) rememora este fin de semana su ancestral fiesta de 'El Capazo'

Fiesta de El Capazo de Torre de Don Miguel (Cáceres)
CEDIDA
Actualizado 03/04/2018 16:48:08 CET

CÁCERES, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El municipio cacereño de Torre de don Miguel celebra el próximo sábado, día 7 de abril, su tradicional fiesta de 'El Capazo' en honor a la Virgen de Bienvenida, un festejo tradicional que mezcla religiosidad y cultos paganos y que rememora uno de los ritos más ancestrales que se conservan en toda Extremadura.

La presentación de este evento ha tenido lugar este martes en la capital cacereña con la presencia de la alcaldesa de la localidad Valentina Jiménez, el diputado provincial, Miguel Salazar, Jesús Vázquez, uno de los protagonistas de la fiesta que encarna el personaje de 'El Camuñas' y una de las organizadoras de la fiesta, Mirella Asensio.

Vázquez ha explicado que este festejo mantiene ciertos aspectos que lo sitúan como uno de los ritos más antiguos de toda la región porque conserva elementos de culto al fuego, al árbol, a la luna y al sol.

Aunque se desconoce su origen, podría provenir de "algún pueblo vetón" que pobló la zona porque Torre de don Miguel se encuentra en el corazón de la Sierra de Gata, cerca de la Vía Dalmacia, la antigua calzada romana secundaria de la Ruta de la Plata que unía la mansio de Túrmulus (Alconétar) con Miróbriga (Ciudad Rodrígo) a su paso por Caurium (Coria).

La fiesta comienza el Domingo de Resurrección cuando la Virgen de Bienvenida llega al pueblo desde su ermita para celebrar el novenario durante toda la semana. Estos días, los mozos del pueblo suben a la sierra y cortan un roble de cinco o seis metros para clavarlo en la plaza enfrente de la iglesia mientras dura el novenario de la virgen.

Ya el día grande, el sábado día 7, se hace la procesión de la Virgen de Bienvenida y a partir de las 23,00 horas comienza la fiesta de 'El Capazo' que mezcla el rito religioso y pagano y que tiene como protagonista a 'El Camuñas', una especie de genio de la naturaleza que se despierta por el ruido del tamboril y la flauta.

En la presentación, Vázquez ha explicado que una vez que se despierta el personaje su misión es alentar a la naturaleza para que surja el nuevo sol de la primavera. Para ello va recorriendo todas las calles del pueblo haciendo sonar los cencerros y acompañando a las mujeres de casa en casa, en las que es recibido por los capaceros que ofrecen vino y viandas a toda la comitiva.

Así, se van recorriendo todas las casas y las bodegas de la localidad hasta que se llega a la plaza y allí doce capaceros, acompañados de doce niños para que no se pierda la tradición, "empiezan el baile lunar". Esta danza consiste en hacer un pasillo por el que las mujeres, vestidas con un traje de la zona de El Rebollar de Salamanca y no uno típico extremeño, bailan alrededor del árbol simulando las órbitas de la luna e intentando que el sol aparezca.

Al terminar el baile de las mujeres, el 'Camuñas' enciende el capazo, que es la esterilla que se utiliza para prensar el aceite, y ya prendidos se lanzan al árbol que queda cubierto como una tea de fuego. Cuando ya está completo se recoge el fuego y se traslada hasta la iglesia donde está la imagen de Bienvenida y los capaceros entran en el templo con doce cirios encendidos para mantener el fuego y, a partir de entonces, será la Virgen la que velará por los cultivos y protegerá las cosechas de plagas.

Tras este ritual se invita a todo el pueblo a que continúe lanzando capazos al árbol y, finalmente, el rito concluye con la ofrenda por parte de las mujeres de vino y pan tostado con azúcar y naranja, un producto típico del pueblo conocido como 'El sopetón'.