Veinticuatro brigadas limpian de madera quemada los cauces de la confederación Miño-Sil

Publicado 04/12/2017 17:16:03CET

OURENSE, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS), Francisco Marín, ha informado este lunes de que un total de 24 brigadas trabajarán en los distintos cauces afectados por los incendios forestales para "eliminar maderas quemadas" y evitar de este modo que se puedan producir desbordamientos con la llegada de las lluvias.

Marín ha explicado que estas actuaciones forman parte de la primera fase de trabajos para mejorar el estado de los ríos en las zonas afectadas por la oleada de incendios del pasado mes de octubre y que cuentan con una partida económica de 2,3 millones de euros por parte del Gobierno central.

La CHMS será la principal beneficiaria de este presupuesto, con una dotación de 1,3 millones de euros; mientras que el resto de las ayudas se repartirán entre las otras dos confederaciones en las que también se produjeron daños: la del Cantábrico y la del Duero.

Los trabajos de esta primera fase consisten en la retirada de troncos quemados y la limpieza de los cauces. Se pretende prevenir que en el caso de que se produzcan lluvias este material muerto termine en el lecho del río y provoque "tapones" que cuando revienta por la fuerza del agua podrían producir desbordamientos y daños en las zonas colindantes de los ríos afectados.

En la actualidad se están desarrollando trabajos en Ourense en el río Caldo, en la Serra do Xurés (dos brigadas), en las zonas afectadas por el incendio de Melón y Carballeda de Avia (tres brigadas) y en Paderne de Allariz (dos brigadas).

En Lugo está operativa una brigada en la comarca de Chantada, mientras que en Pontevedra se concentran ocho brigadas en la zona de As Neves y dos en Ponteareas.

"La idea es llegar a 24 brigadas trabajando hasta finales de enero en labores de protección y prevención de las lluvias", ha dicho el presidente de la CHMS.

En la segunda fase del proyecto, la confederación colaborará en la labores de mantenimiento de los terrenos quemados, con la implementación de coberturas vegetales (paja) para evitar arrastres de tierra hasta los cauces.

Marín ha recordado que las previsiones de la agencia americana de meteorología apuntan a un final de diciembre y unos meses de enero y febrero "más lluviosos de lo habitual".