El acusado de matar a su hermano de un disparo en Vilagarcía alega que sintió "pánico"

Actualizado 07/07/2014 17:42:45 CET

El fiscal pide una condena de diez años de prisión por un homicidio con la atenuante de confesión

   PONTEVEDRA, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Santiago G.L., acusado de matar a su hermano Alfonso de un disparo en Guillán, en el municipio pontevedrés de Vilagarcía de Arousa, ha confesado este lunes ante un jurado popular que fue el autor del tiro mortal pero, en su defensa, ha alegado que lo hizo "por instinto", pues sintió "miedo y pánico" de que el fallecido le atacase con una navaja y acabó disparando su escopeta, según su testimonio, sin intención de matarle.

   La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra inició este lunes el juicio contra este hombre, para el que el fiscal pide una condena de diez años de prisión por un homicidio en el que concurre la circunstancia atenuante de confesión.

   Por su parte la acusación particular, que ejercen las hijas y la viuda del fallecido, pide 20 años por asesinato, con la agravante de parentesco o, alternativamente, 15 años por homicidio doloso, con las agravantes de parentesco y abuso de superioridad.

   La defensa pide su libre absolución por una falta de imprudencia leve, en la que confluyan las eximentes de legítima defensa, miedo insuperable y obrar impulsado por un estado de necesidad o, alternativamente, las atenuantes de confesión y arrebato.

RELATO DE LOS HECHOS

   En la primera sesión del juicio, el acusado explicó que los hechos ocurrieron sobre las 21.20 horas del 20 de septiembre de 2012. Santiago G.L. reconoce que tenía una mala relación con su hermano debido a los problemas que éste tenía con el alcohol, por lo que se compró un spray de defensa personal y lo llevaba encima "todo el día", incluso en el trabajo, ya que ambos estaban en la plantilla municipal.

   El día de los hechos, explicó que se encontraba en la huerta de su casa cuando su hermano Alfonso le amenazó, por lo que acudió a casa de su madre para pedirle ayuda. Estando con su madre, Alfonso se abalanzó hacia él, por lo que repelió el ataque con el spray y se fue a su domicilio, donde cogió la escopeta y regresó al jardín.

   Según la versión del acusado, estaba en el jardín cuando el hermano le salió al encuentro portando una navaja y, según el procesado, a pesar de que su viuda intentaba evitar el encontronazo, se encaró con él.

"POR MIEDO"

   En ese momento, el procesado cargó la escopeta. "Yo no quería efectuar el disparo, el disparo lo efectué en el último momento, cuando lo vi con la navaja encima", declaró el acusado, que agregó que lo hizo "en el último momento, por miedo, por pánico". "Fue por instinto", afirmó sobre el disparo, que alcanzó la arteria femoral de Alfonso, quien murió desangrando.

   Fue el propio acusado el que dio aviso a los servicios de emergencia. En el lugar del incidente no se localizó ninguna navaja, pero sí en un muro próximo. El procesado sostiene que hubo un momento en que su cuñada se levantó a buscar un vaso de agua para la víctima y que pudo haber escondido allí la navaja, pero tampoco lo declara con total rotundidad y de ese hecho no hay más testigos.

   La declaración de la viuda abrirá la sesión de este martes, pues la sala decidió suspender la primera sesión del juicio tras el arduo interrogatorio al procesado. La Audiencia ha reservado tres días para juzgar el caso.

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