Adega denuncia que el agua potable de Caldas (Pontevedra) alcanza "niveles récord" de toxina

Actualizado 01/10/2011 21:13:13 CET

Alerta de que niños con menos de 15 kilos que consuman un litro al día superarían la ingesta tolerable de microcistina, según la OMS

CALDAS (PONTEVEDRA), 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega) ha denunciado que el agua potable de Caldas de Reis (Pontevedra) proveniente del Río Umia alcanza "niveles récord" de toxina por la concentración de microcistina, "a pesar de los tratamientos en el embalse y la estación potabilizadora (ETAP)".

A través de un comunicado, la asociación ecologista denuncia que el agua potable de Caldas alcanzó el 5 de septiembre un valor de 0,6 microgramos de microcistina por litro a la salida de la estación potabilizadora. Aunque apunta que el valor límite de referencia es 1 microgramo por litro, "hay que tener en cuenta que esta toxina tiene efectos acumulativos, por lo que la presencia en el agua de cualquier cantidad ya es preocupante".

Al respecto, apunta que la Organización Mundial de la Salud marca una ingesta diaria tolerable (IDT) de 0,04 microgramos por kilo al día. Lo que significa, según apunta Adega que con la concentración de toxina que tiene la traída de Caldas las personas de menos de 15 kilogramos --bebés o niños-- "que beban un litro de esta agua al día ya superarían la IDT recomendada".

Así, Adega alerta de que los vecinos "deben saber que están bebiendo agua con una toxina de graves consecuencias para la salud", ya que la OMS "ha demostrado que la microcistina, ya a dosis extremadamente pequeñas, provoca importantes daños en el sistema hepático, problemas del aparato digestivo y graves efectos neruológicos sobre el sistema nervioso central". Por ello, demanda a las autoridades competentes que tomen cartas en el asunto.

ABRIR EMBALSE

Según la organización ecologista, "la única solución" para reducir a "riesgo cero" la presencia de microcistina en el agua es "abrir el embalse y liberar el Umia" para evitar la proliferación de esta toxina.

Así, Adega critica que los 300.000 euros invertidos para el tratamiento de las aguas, los 700.000 euros de la nueva captación y los 34.000 euros del proyecto de reducción de eutrofización "están siendo inútiles".

A esto añade que los 20 millones que están previstos emplearse hasta 2015 en el Plan Umia "serán también serán un derroche de dinero público", al tiempo que ha acusado a Cortizo Hidroeléctricas y al conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, de "atropellos y corruptelas que acompañaron a la construcción del embalse de Caldas".