Un asilo de Pontevedra con 160 internos anuncia su cierre tras 120 años de actividad

Actualizado 11/05/2012 18:36:48 CET

PONTEVEDRA, 11 May. (EUROPA PRESS) -

La comunidad de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados ha comunicado su decisión de cerrar el asilo que regentan en Pontevedra y que cuenta con 160 internos, tras 120 años de historia.

El abogado contratado por esta comunidad religiosa, Jaime Fernández Martos, ha explicado que la congregación adopta esta decisión "porque el edificio incumple todos los requerimientos administrativos" que lo habilitan para el desarrollo de la actividad de residencia de mayores.

"Después de muchos años intentando parchear el inmueble, llega un momento en el que es necesaria una reforma integral, pero ahora mismo es inviable realizar esa inversión", ha señalado Fernández Martos, al tiempo que ha apuntado que el coste de las obras sería de "varios millones de euros".

Esta decisión ha sido trasladada en las últimas horas a la Xunta de Galicia, Diputación de Pontevedra y Ayuntamiento de Pontevedra y, a continuación, a los trabajadores y familiares de los ancianos.

Precisamente este viernes numerosos familiares se han acercado hasta el centro, ubicado en la calle Loureiro Crespo de Pontevedra, y han expresado su preocupación por la noticia. "Y ahora ¿dónde los vamos a meter?, yo no puedo llevármelo a mi casa", ha comentado uno de los afectados.

Unas 160 personas residen a día de hoy en el asilo pontevedrés, la gran mayoría de ellos con grados de invalidez importantes, en una situación económica precaria y sin familias que les puedan acoger en sus casas.

ALTERNATIVA MUNICIPAL

Al conocer la noticia, el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, se ha puesto en contacto con la Consellería de Traballo para ofrecer las instalaciones municipales de la antigua residencia de la ONCE como posible solución para el traslado de todos los ancianos.

Incluso ha ofrecido a la Xunta la disponibilidad de terrenos para construir una nueva residencia. Lores ha señalado que para él este cierre tiene un contenido "simbólico y emotivo", ya que el alcalde trabajó como médico del Sergas en este asilo.

"Es una residencia privada, pero cumple una gran función pública", ha destacado Fernández Lores, al tiempo que ha lamentado que "la decisión del cierre" llegue "en el peor momento posible".

VOCACIONES

La comunidad de religiosas también ha trasladado al regidor otra de las razones del cierre, la falta de vocaciones que permitan un relevo a las monjas comunidad religiosa pontevedresa. "Son doce mujeres y algunas de ellas tiene más de ochenta años", ha señalado el alcalde.

Por su parte el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, se ha limitado a elogiar la "magnífica labor que realizaba este asilo" y ha recordado que la institución provincial mantenía una ayuda anual de 15.000 euros a este centro privado.

El cierre de la residencia se hará efectivo "en los próximos meses", se limitó a apuntar su representante legal.

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