Aymerich defiende que el Día da Patria "debe ser de todos los nacionalistas" y recomienda "no competir" a BNG y Anova

 

Aymerich defiende que el Día da Patria "debe ser de todos los nacionalistas" y recomienda "no competir" a BNG y Anova

Carlos Aymerich deja su escaño en el Parlamento
EUROPA PRESS
Actualizado 14/03/2013 16:37:38 CET

"Me marcho sin reservas y agradecido", asegura Aymerich, que "no se rinde" pero cree que el futuro "deben escribirlo otros"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Carlos Aymerich (Vigo, 1967) deja la primera línea política tras su paso por el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Galicia, donde ha ejercido como portavoz del Grupo del BNG, también en la etapa del Gobierno bipartito. Lo hace por discrepancias con la línea política que asume el Bloque y que será ratificada en la asamblea de este fin de semana, pero se quedará en la formación y, desde el colectivo al que pertenece --Abrente-- seguirá defendiendo sus "ideas".

"No, no me rindo", ha defendido Carlos Aymerich, quien defiende que el Día da Patria "debe ser de todos los nacionalistas" y que la reunificación del nacionalismo tiene que empezar por "trabajar juntos". "Y ahora estamos compitiendo entre nosotros", ha constatado en referencia al BNG y otras formaciones surgidas del propio Bloque tras la asamblea de Amio, como Anova o Compromiso por Galicia.

"Primero tendremos que empezar a trabajar juntos para ver si eso va cuajando en otras cosas. Ésa es la cuestión", ha incidido, en una entrevista concedida a Europa Press, Carlos Aymerich.

Su idea es que el papel de Abrente --el grupo de personas en el que se integran históricos como Camilo Nogueira o Xesús Veiga-- "ya no tiene que ser el de intentar convencer a la mayoría del BNG", que sostiene la UPG como fuerza hegemónica. "El papel tiene que ser el de defender unas ideas dentro del BNG y fuera, y actuar desde la modestia, porque somos lo que somos, pero también para reconstruir la unidad del nacionalismo. Ése tiene que ser nuestro papel", ha remarcado.

Pero Carlos Aymerich, que milita desde hace 20 años en el BNG, no protagonizará esta época. "Francamente..., el futuro les corresponde escribirlo a otros. La gente también está cansada de ver siempre las mismas caras", ha reflexionado el todavía diputado autonómico, que sentencia: "Yo me marcho sin reservas, agradecido, sin ningún tipo de rencor, al revés, y menos al BNG".

A su juicio, el nacionalismo se puede reconstruir "fomentando debates, promoviendo la participación de la gente, haciendo que mucha gente que está harta de estas razones y que se marchó se implique en plataformas que no tienen que ser estrictamente partidarias".

"Yo por ejemplo creo que cosas como el Día da Patria son de todos, no deberían ser de ningún partido. Son de todos los nacionalistas y de todos los que quieren a este país", ha analizado, para apuntar que "ese tipo de dinámicas es lo que hay que empezar a abrir". "Dinámicas que sumen, que hagan que, por encima de siglas, la gente empiece a participar e implicarse", ha argumentado.

No obstante, advierte de que "se volvería a errar" si se volviese a plantear esta cuestión como un diálogo entre colectivos, entre los que están fuera y dentro del Bloque. "El problema no es marchar de aquí y vamos a crear otro grupo. Si seguimos con los viejos esquemas, nos equivocaremos", ha apostillado.

FUERA DE LOS ÓRGANOS DE DECISIÓN

Todo esta línea será el centro de acción de Abrente desde fuera de los órganos de decisión del BNG, en donde no va a participar, salvo por el miembro que le corresponde con voz y sin voto en el Consello Nacional, y de lo que se encargará Camilo Nogueira.

"Lo que va a salir de la asamblea no va a ser ese cambio que esperábamos, y por lo tanto, hay que ser coherentes, y eso supone dejar que haya una dirección que pueda llevar esa línea adelante que nosotros no compartimos", ha esgrimido al respecto de por qué no formarán parte de la dirección y de las razones para dejar su escaño.

Sobre el candidato Xavier Vence, Aymerich ha insistido en que él y su entorno ya dijeron que "no era un problema de personas". "Su trayectoria está ahí, políticamente es una incógnita, no sabemos. Lo juzgaremos por sus hechos, pero ya digo que la divergencia no es de personas", ha aseverado.

En cuanto al proceso asambleario que termina el próximo domingo, Carlos Aymerich reconoce que "sí hubo diálogo", pero ha admitido que Abrente "puso el listón muy alto", al negarse a que fuese "una asamblea de chapa y pintura".

"Nos sentamos e intentamos hablar de eso, de que la asamblea tenía que ser realmente de refundación, que había que superar la estructura frentista, que para nosotros no sirve, que la línea política tenía que ser para acercarse a la gente, para tender puentes con muchos nacionalistas que ya están fuera del BNG", ha expuesto.

"RESPONSABILIDAD"

El político nacionalista, que participará activamente en la asamblea, ha reivindicado que el colectivo al que pertenece trabaja con "responsabilidad". "Actuamos con responsabilidad cuando no presentamos candidatura, porque somos conscientes de que el Bloque no aguantaría una asamblea de confrontación, ni la militancia lo quiere", ha defendido.

Sobre su actitud hacia la nueva dirección, Aymerich ha contestado que él promete "lealtad a sus ideas y a su país". "Soy leal con el BNG cuando, por ejemplo, renuncio y dimito como parlamentario. Lealtad es ser leal a uno mismo, a las ideas en las que creo, y ser coherente con eso. Engañaría a los compañeros del BNG si siguiese compartiendo un escaño cuando no comparto la línea política", ha justificado.

Entre esos puntos con los que se muestra en desacuerdo, ha recordado que se encuentran el plano organizativo, que para él pasa por superar el modelo del frentismo, y la línea política. "Somos soberanistas, pero francamente, lo inmediato y la urgencia es reconstruir el propio espacio del nacionalismo ahí donde hay gente, y la gente está en su casa o en otras organizaciones políticas", ha advertido.

"PERSONA PRIVILEGIADA"

Aymerich deja la primera línea política sintiéndose una persona "privilegiada", y que "sólo puede hablar bien del BNG", formación "gracias" a la que ha podido dedicarse a "tiempo completo" a algo que le gusta, como es la acción política.

Acerca de si deja enemigos, ha afirmado que "no" que él "quisiera hacer", pero ha juzgado que "la política es una actividad en la que si el político no tiene adversarios, no es buen político".

"Pude conocer a mucha gente, a este país prácticamente entero, y conocer muchas personas que merecen la pena. Muchas de ellas siguen en el BNG y otras están fuera", ha rememorado, antes de expresar "'saudades' de lo que era el BNG hace unos años".

"Ahora recorres el país, y esas personas están en un lado, otras en otro... Igual es una ensoñación idealista, pero me gustaría que volviésemos a estar juntos", ha deseado.

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