El Ayuntamiento de Santiago plantea ampliar y reformar la planta de A Silvouta como alternativa a O Souto para la EDAR

El alcalde de Santiago, Martiño Noriega, y Xan Duro presentan proyecto Edar
EUROPA PRESS
Publicado 16/03/2018 14:26:32CET

   El gobierno presenta un estudio trabajado con expertos de la USC que reduciría el coste y entraría en plazo para captar los fondos de la UE

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El Ayuntamiento de Santiago ha presentado su propuesta alternativa para la construcción de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la ciudad que pasa por ampliar y reformar con tecnología novedosa la actual planta de A Silvouta que, en todo caso, no dejaría de prestar servicio mientras durasen los trabajos.

   El nuevo proyecto, elaborada por el gobierno local en colaboración con un grupo asesor de la USC liderado por los profesores Juan Lema y Juan Garrido, reduciría "entre un 30 y un 50 por ciento" el coste de la infraestructura en comparación con la planta prevista para O Souto y, de no encontrar problemas administrativos, entraría en plazo para captar los fondos comunitarios que expiran en 2023 en caso de no estar concluida la infraestructura.

   El nuevo proyecto ha sido presentado este viernes por el regidor compostelano, Martiño Noriega, y el concejal de Medio Ambiente, Xan Duro; un día después de que, con los únicos votos del grupo de gobierno, el pleno de la corporación rechazase el convenio con el Estado y la Xunta para la construcción de la EDAR en O Souto.

   Así, según han detallado, esta proposición se basa en los avances tecnológicos registrados en los últimos años en el campo del tratamiento de aguas que no estaban disponibles cuando fue redactado el proyecto de O Souto y que permiten reducir tanto los costes de construcción como el gasto energético de la planta y aumentar la capacidad de tratamiento.

   De este modo, el plan, que será trasladado este viernes a Acuaes y Augas de Galicia, prevé actuar por fases para ir adaptando A Silvouta a través de la instalación de tanques de decantación de 'lodos granulares anaerobios'. Esto, permitiría "desactivar" la vieja planta sin que, según han explicado, deje de tratar aguas en ningún momento de las obras.

   "Es la mejor solución para un problema en el que no había solución", ha asegurado Martiño Noriega, que ha añadido que su gobierno nunca se planteó reabrir el antiguo plan para localizar la planta en otro punto de A Silvouta, proyecto que fue descartado para luego ser planteada la ubicación de O Souto.

FASES

   Así las cosas, como ha explicado Xan Duro, la actuación constaría de tres fases. En la primera se construiría una planta biológica que sería capaz de tratar "la mitad de agua residual que se preveía en el proyecto de O Souto" en una superficie de 1.500 metros cuadrados (que forman parte de la actual finca pero fuera de su límite perimetral).

   Una vez concluida esta primera fase, en la que ya se podrían tratar aguas al mismo nivel que en la actualidad, se procedería a demoler parte de la actual estación y a construir una nueva planta biológica también de 1.500 metros cuadrados de superficie. En este punto, la nueva depuradora ya tendría "el cien por cien" de la capacidad de tratamiento que se recoge en el anteproyecto de O Souto.

   La tercera y última fase contempla derruir otra parte de la vieja depuradora y levantar las instalaciones de tratamiento primario y digestor de lodos. Estas ocuparían un espacio de 500 metros cuadrados y estarían orientadas a mejorar el tratamiento en días de grandes lluvias, ha concretado Duro.

"PROYECTO DE CIUDAD"

   El primer edil de Santiago ha defendido que es "una buena solución" para una "situación complicada" y ha instado a los grupos de la oposición en la capital y a las administraciones implicadas a lograr "consensos".

   Así, cree que podría lograrse reducir la redacción del estudio de impacto ambiental a tres meses, lo que permitiría llegar en tiempo para hacerse con los fondos comunitarios que expiran en 2023, ya que el tiempo de ejecución prevé que la obra esté lista "en un plazo máximo de tres años".

   Noriega ha resaltado que, de salir adelante la propuesta, los costes pasarían "de 70 a unos 40 millones de euros" en comparación con el anteproyecto para O Souto y, además, reduciría "en un 40 por ciento" el gasto energético de la planta.

   El regidor ha indicado que los siguientes "pasos" a seguir serán enviar la propuesta a Acuaes y Augas de Galicia, con las que solicitarán un encuentro "técnico político" al que, en caso de que la propuesta sea bien recibida por la oposición, invitaría a "un representante" de cada grupo de la corporación local.