Los bancos de tiempo, en peligro de extinción en Galicia

Taller De Risoterapia
AYUNTAMIENTO SAN JAVIER - Archivo
Actualizado 09/06/2018 12:28:40 CET

   Vigo es la única de las ciudades gallegas en la que sigue funcionando y solo dos ayuntamientos pidieron en 2017 las ayudas de la Xunta

   Socialistas atribuyen el retroceso a que el PP "ha abandonado" la medida y Xunta dice que son los ayuntamientos los que "no solicitan" las ayudas

   VIGO, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Los bancos de tiempo, un sistema municipal de intercambio de servicios y conocimientos entre ciudadanos, que tiene el tiempo como moneda de cambio y que busca tanto la conciliación familiar y laboral como la integración, se encuentra en peligro de extinción en Galicia, puesto que Vigo es la única de las ciudades gallegas en la que esta iniciativa sigue funcionando y solo dos ayuntamientos, el de Avión y el de Xinzo de Limia (Ourense), solicitaron las ayudas que la Xunta destina a este fin.

   Aunque los bancos de tiempo llegaron a Galicia varios años antes, fue en 2007 (durante el Gobierno bipartito) cuando echó a andar la ley del trabajo en igualdad de las mujeres de Galicia, que regulaba y establecía las acciones subvencionables en relación con los bancos de tiempo. En su momento álgido, llegó a haber bancos de tiempo en funcionamiento en decenas de localidades gallegas; según las fuentes consultadas, llegaron a ser unos 90.

   En la actualidad, no hay cifras oficiales sobre el número de bancos de tiempo que hay en Galicia, si bien Europa Press ha constatado que de las siete ciudades gallegas, tan solo sigue funcionando en Vigo. En las demás ciudades, aunque se llegó a implantar esta iniciativa, en los últimos años dejó de funcionar, y en el caso de Lugo las fuentes consultadas indican que se planteó su creación "pero no salió".

   Así es que en Vigo, este servicio, que ya existía previamente pero pasó a estar bajo la gestión de la concejalía de Participación Ciudadana en abril de 2010, se mantiene en funcionamiento en los centros municipales de Coruxo, Saiáns, Casco Vello y Teis. En el último año del que hay datos, 2017, en el Banco de Tiempo de Vigo más de 1.250 personas intercambiaron unas 2.000 horas.

   Los participantes son principalmente mujeres (68%) y, aunque hay participantes de todas las edades (a partir de 18 años), la mayoría se encuentra en el rango de entre 30 y 65 años. Como principales actividades, en el seno de este banco se realizan mercados de trueque, reuniones, talleres y comunicaciones para fomentar los intercambios.

AYUNTAMIENTOS CON SUBVENCIONES

   No obstante, el de Vigo no es el único banco de tiempo municipal en funcionamiento en Galicia. Tanto Avión (agrupado con Melón) como Xinzo de Limia, en Ourense, recibieron subvenciones de la Secretaría Xeral de Igualdade (6.580 y 12.000 euros, respectivamente) para sus bancos de tiempo en la última convocatoria resuelta, la de 2017.

   Los servicios sociales de Xinzo han comunicado a Europa Press que implantaron esta iniciativa en 2012, y en el último año intercambiaron 55 horas sus 32 socios, aunque en total han llegado a formar parte de este proyecto unos 60. El perfil coincide: Personas en situación de vulnerabilidad (pocos ingresos, pocos estudios, en desempleo o víctimas de violencia de género), de entre 40 y 65 años y mayoritariamente mujeres.

   En el caso de Avión, aunque se les asignó la subvención, han comunicado a Europa Press que decidieron pedir un cambio de actividad y realizar un campamento, para "cambiar el foco de atención a los niños". No obstante, han matizado que, si bien no lo están gestionando en el ayuntamiento, el banco de tiempo sigue funcionando este año. "Continúa no tan formalizado, sino como estilo de vida", han explicado las técnicas de este servicio.

   Cuando se creó esta actividad, participaban más mujeres que hombres; sin embargo, las trabajadoras han manifestado que "al final eran casi mitad y mitad". Eso sí, principalmente son personas mayores, "sobre todo jubilados que están todavía jóvenes". Durante los años que estuvo en marcha bajo la gestión del ayuntamiento, "llegaron a participar unas 60 personas al mismo tiempo".

   Al tratarse de localidades del rural, en las que hay dispersión geográfica y población de edad avanzada, las principales actividades coinciden en ambos casos. Así, incluyen compartir coche, traslados al médico, acompañamiento de mayores, clases de informática y de telefonía, pequeñas reparaciones y trámites administrativos y de otro tipo.

   "Se benefician todos, fomentando la conciliación de la vida personal, familiar y laboral", afirman las fuentes del ayuntamiento de Xinzo, que añaden que con esta acción los participantes se sienten apoyados, aprenden, se relacionan y se desenvuelven.

   En Avión también lo tienen claro: Esta es una actividad "interesante" porque permite compartir, hacer vínculos, ampliar la red de conocidos y sacar a las personas de sus casas, ponerlas en activo y hacerlas sentir útiles. "Atacan mucho al rural las depresiones por no salir de casa, y estas iniciativas sacan a la gente de casa. Es súper importante en el ámbito psicológico, social y económico", sellan.

NO HAY MÁS AYUDAS PORQUE "NO LAS SOLICITAN"

   A pesar de las ventajas que enumera el personal de los bancos de tiempo que están en marcha, esta iniciativa, que fue contemplada en la ley como una medida más de conciliación e igualdad, está de capa caída desde hace unos años. De hecho, la orden de subvenciones de la Xunta en el último año solo fue solicitada por los dos ayuntamientos mencionados.

   En este sentido, fuentes de la Consellería de Presidencia, sostienen que no hay más ayuntamientos con asignación para mantener los bancos de tiempo por que "no lo solicitan". "Es decisión de ellos (de los ayuntamientos) solicitar bancos de tiempo o programas de conciliación, y lo que la práctica mayoría solicita son las ayudas para los programas de conciliación", han explicado.

   Aún así, el departamento autonómico ha ratificado su compromiso con esta iniciativa, para lo que ha recordado que ya a principios de este año se publicó en el Diario Oficial de Galicia (DOG) la resolución por la que se establecen las bases y subvenciones de la convocatoria de 2018. La cuantía máxima de la ayuda es de 12.000 euros para solicitudes individuales, y de 22.000 euros para gestión compartida.

   En este sentido, ha refrendado que se está realizando promoción y hay suficiente dotación presupuestaria para esta medida, que ha considerado "interesante", como lo es "todo lo relativo a favorecer la conciliación, ya sea a través de bancos de tiempo o de programas". "Son los ayuntamientos los que deciden, según sus necesidades, lo que consideran más conveniente para sus vecinos", ha concluido.

CAMBIO DE GOBIERNO

   Sin embargo, María Debén, que durante el bipartito fue delegada de la Consellería de Traballo en A Coruña y se implicó en la redacción de la ley que regula los bancos de tiempo, ha considerado que su retroceso se debe a que "los cambios de Gobierno traen consigo la desaparición de muchas medidas". Así, ha lamentado la "ligereza con que se aparcó y se ha abandonado un instrumento como este, que solo hacía falta dotarlo económicamente".

   La socialista ha remarcado que los bancos de tiempo fueron "un experimento válido, muy cercano", que ha permitido "no solo la conciliación de la vida laboral y familiar, sino también colaborar con la administración pública en labores que son imprescindibles". "Se puso sobre la mesa esa idea de que la atención de las personas es algo que no podemos dejar de lado", ha agregado.

   De igual manera, ha subrayado que iniciativas como esta son "imprescindibles para el desarrollo de una sociedad en la que el uso del tiempo ha tenido siempre un sesgo de género", pues "cualquier medida, como la de los bancos de tiempo, que es una pequeñísima medida, podría favorecer a que esto cambie". Pese a todo, ha considerado que con el nuevo Gobierno estatal "las cosas van a cambiar sustancialmente, y con tiempo podrá conllevar cambios en Galicia".