Ribadeo se vuelca en el último adiós a su "vecino" más ilustre pero que quería "pasar desapercibido"

 

Ribadeo se vuelca en el último adiós a su "vecino" más ilustre pero que quería "pasar desapercibido"

Actualizado 05/05/2008 21:43:36 CET

RIBADEO (LUGO), 5 May. (EUROPA PRESS) -

Los habitantes de Ribadeo despidieron hoy a su "vecino" más ilustre, el ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo, un hombre "al que le gustaba pasar desapercibido", en palabras de Nemesio, dueño de la cafetería 'Cantón', que frecuentaba y en la que solía participar en tertulias con sus amigos de este municipio lucense, en el que nació su madre y en el que pasaba sus vacaciones.

Hace ya varios años que no se celebran ni las tertulias ni la cena en que cada 14 de agosto se reunían, hablaban de política y brindaban con champán. "Apenas quedan vivos dos o tres", explica Nemesio, que recuerda que Calvo-Sotelo seguía viniendo de vez en cuando a desayunar al bar, "sin ostentaciones", porque "no le gustaba llamar la atención".

"Parecía una persona distante, hasta que se trataba", explica Benigno Posada tras visitar la capilla ardiente con los restos del ex presidente, al que define como "una persona entrañable" que "hablaba con todo el mundo". Posada, que conocía personalmente al ex presidente y a su viuda, Pilar, no duda en calificar su pérdida como "una gran desgracia".

Además, y al igual que la mayoría de los ribadenses que hoy se acercaron a rendirle su último adiós, destaca el cariño que sentía por la localidad y lo beneficioso que fue para ella su etapa al frente del Gobierno, promocionando la Praia das Catedrais e impulsando el Puente de los Santos, que une Galicia con Asturias sobre la ría de Ribadeo.

Una ría por la que salía a navegar a vela siempre que podía y sobre la que se levantaba su "casona", no demasiado lejos de la casa de sus abuelos, en la que nació su madre y en la que pasó buena parte de su infancia el que era alcalde honorario de la localidad y marqués de la ría de Ribadeo.

ORGULLO.

"Mis hijos jugaban con sus hijos", se jacta Benigna Torviso, otra vecina de Ribadeo que explica que vivió casa con casa con el ex presidente durante tres años. Así, indica emocionada tras visitar el féretro que "se fue un gran hombre", un político "de los que ahora no se encuentran".

Y, como muchos de los que le conocieron y hoy se acercaron a despedirse de él, destaca su cercanía y concluye que "le gustaba andar a su aire". "Hasta escapaba de los escoltas", recuerda al respecto de este "madrileño que quiso ser gallego y descansar en Galicia", tal y como fue definido hoy por el presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo.

En Ribadeo, independientemente de su partida de nacimiento, será siempre un "vecino" más, con una avenida que lleva su nombre y que a partir de hoy descansará para siempre en el cementerio municipal, donde también reposan los restos de sus padres y desde donde se ve la ría de Ribadeo.

LUTO EN LA DIPUTACIÓN.

Por otra parte, la Diputación de Lugo mantiene tres días de luto por el fallecimiento del que fuera presidente del gobierno. El portavoz socialista en la junta de gobierno, Antonio Gato, precisó que el luto concluirá mañana día seis a las doce de la noche, por lo que permanecerán hasta esa hora a media asta las banderas.

Gato resaltó de Calvo Sotelo que cumplió "con la tarea de defender la democracia" durante el 23-F, y sus "importantes" vínculos con la provincia de Lugo, sobre todo con los ayuntamientos de A Fonsagrada y Ribadeo.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies