Condenado el Sergas a indemnizar a los padres de un niño al que se tardó dos años en diagnosticar fibrosis quística

Publicado 09/06/2018 11:24:19CET

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Santiago de Compostela ha condenado al Sergas a indemnizar a los padres de un niño, nacido en Ferrol, al que se demoró el diagnóstico de fibrosis quística, "inexplicablemente", dos años, cuando se trata de una prueba que se comunica "en días".

   Según informa la Asociación 'El defensor del paciente', el retraso en la comunicación de la enfermedad provocó que el niño que padece la enfermedad no fuese "atendido del modo adecuado para su dolencia" y que la madre tuviera que abortar de su segundo hijo, cuando se comprobó que también sufría esta enfermedad.

   En este caso, se señala que, de conocer la enfermedad del primer hijo, se podría haber optado por la decisión de no tener descendencia. La interrumpción del embarazo se produjo en la semana 21 de gestación, después de que se comprobase que el feto también era portador de fibrosis quística.

   En la sentencia se señala que se reconoce la circunstancia de que "en el caso de no producirse tal demora y retraso", la mujer "no se habría quedado embarazada sin someterse previamente a consejo genético, siendo los errores del Sergas los que la obligaron a la tesitura de escoger si tener dos hijos enfermos".

   Desde la asociación se añade que "los resultadosde una prueba que se entrega en días inexplicablemente se tardó dos años en facilitar", retrasando así el tratamiento adecuado del pequeño.

   La sentencia recoge que el daño moral es "indiscutible", y que no hay explicación "plausible" acerca del retraso en la obtención de los resultados, por lo que la demora en la comunicación del niño ya nacido está en el origen de la interrupción del embarazo del segundo hijo.

   Los padres prefieren no hacer pública la cantidad concedida por no "compensar el daño sufrido, especialmente a la madre, que ha sufrido graves secuelas psicológicas".

   El abogado de la Asociación, Cipriano Castreje, ha explicado que, en todo caso, la sentencia no es firme y puede ser recurrida por las partes implicadas. Los padres valorarán si apelan o no la sentencia.

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