Tres detenidos en Pontevedra de una red de cobro de deudas con violencia

Actualizado 24/04/2014 15:35:14 CET

El cabecilla de la red y su lugarteniente fueron arrestados en Galicia y han ingresado en prisión sin fianza

   PONTEVEDRA, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La Guardia Civil ha detenido a siete personas, tres de ellas en Pontevedra, pertenecientes a una organización internacional dedicada al cobro de deudas a empresarios de toda España, Portugal y diversas partes de Europa que utilizaban "gran violencia, coacciones y amenazas contra los deudores".

   Según han confirmado a Europa Press fuentes del Instituto Armado, dos de los tres arrestados en Pontevedra, que han sido enviados a prisión sin fianza, son el cabecilla de la organización y su lugarteniente.

   Las detenciones se enmarcan en la 'Operación Explosiva-Juan', desarrollada en Pontevedra, Badajoz, Madrid, Guadalajara y Cantabria. En el operativo se ha intervenido un arma de fuego simulada, diverso material altamente sofisticado de vigilancia y seguimiento y más de una decena de matriculas falsificadas de varios países europeos, según informa el Instituto Armado.

   La investigación se inició en agosto del pasado año a raíz de varias denuncias presentadas ante la Guardia Civil en las que las víctimas manifestaban estar sufriendo amenazas y extorsiones por parte de determinadas personas pertenecientes a una empresa dedicada al cobro de deudas contraídas por las víctimas con otras personas o empresas.

   En el marco de las pesquisas se pudo constatar la existencia de una  organización que trabajaba para una empresa denominada Eurobulldog (www.eurobuldog.es), dedicada al cobro de deudas, aplicando técnicas para "el cobro extrajudicial a nivel internacional", según indica la Benemérita, que operaba en España, Portugal y el resto de la Unión Europea, valiéndose de dos domicilios fiscales establecidos en las ciudades de Madrid y Lisboa.

VIVIENDA EN PONTEVEDRA

   Asimismo, los agentes pusieron de manifiesto que dicha web no estaba registrada como empresa mercantil y que no contaba con los mecanismos legales para el cobro de los servicios prestados ni para el pago de las obligaciones tributarias derivadas con la relación laboral que ofrecía en la web, consiguiendo de esta forma obtener un beneficio económico. Dicha empresa actuaba desde una vivienda situada en la provincia de Pontevedra.

   Posteriormente, la Guardia Civil pudo determinar que el cabecilla de la organización era el que presionaba a los deudores en compañía de uno de sus lugartenientes, utilizando "amenazas y violencia física".

   Una vez localizados los miembros de la organización, los agentes establecieron un dispositivo de seguimiento y control sobre ellos, que dio como resultado la detención de todos los integrantes de la red.

   La organización ofrecía los servicios de su empresa a los clientes a través de una web desde donde los empresarios contactaban con el cabecilla de la red. Una vez establecidos los contactos entre ambas partes, el empresario proporcionaba los datos e información de la víctima, así como la cuantía económica a la que ascendía la deuda contraída.

   Posteriormente, dependiendo "de la cantidad de esta cuantía, dificultad, desplazamiento o medios a emplear para obtener el cobro", según explica la Guardia Civil, la red determinaba mediante la firma de un contrato falso, el porcentaje con el que se quedaba por la recuperación de la deuda o de lo contrario el empresario pasaría a formar parte de los morosos.

APARIENCIA LEGAL

   Para dar una apariencia legal a la empresa, la organización se estructuraba en varios niveles: desde el director comercial, encargado de la dirección y supervisión de los casos, contactos y contratos con los clientes; departamento logístico, encargado de las reservas de alojamientos en los desplazamientos, alquiler de vehículos y control de cuentas, y los gestores que se desplazaban a los lugares y realizaban informes operativos de zona consiguiendo de esta forma hacer los contratos ficticios con los empresarios.

   Para proceder al cobro de las deudas la organización contaba con los encargados en emplear violencia contra las víctimas y cometer extorsiones y amenazas. Normalmente "personas de origen latinoamericano y de gran corpulencia", algunos de ellos dedicado al culturismo profesional, según precisan las mismas fuentes.

   Asimismo, la organización utilizaba vehículos de alquiler y sin rotular a los que cambiaban la matrícula original por una portuguesa para obstaculizar la labor policial.

TENTATIVA DE HOMICIDIO

   Una vez que la organización localizaba a los supuestos morosos realizaban "visitas intimidatorias, amenazantes e insultantes" a los domicilios de las víctimas o a los familiares "más cercanos y vulnerables", añade el Instituto Armado.

   A continuación, en las sucesivas visitas iban subiendo el grado de violencia. Una de sus visitas finalizó con una tentativa de homicidio de uno de los supuestos deudores.

   La operación ha sido llevada a cabo por las Unidades Orgánicas de Policía Judicial de la Guardia Civil de Navarra y Guadalajara y han participado agentes de diversas especialidades

   El operativo ha sido dirigido por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Tudela (Navarra) y el Juzgado de Instrucción número 2 de Guadalajara.

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