El detenido por la muerte de la ourensana que apareció quemada pasará a disposición judicial en las próximas horas

Actualizado 31/08/2007 12:19:49 CET

OURENSE, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

El detenido por la muerte de la ourensana que apareció quemada en pasado mes de abril en un bidón del Alto Do Rodicio, D.F.R, de 46 años, pasará a disposición judicial en las próximas horas. Según fuentes de la investigación posiblemente sea o a última hora del día de hoy o mañana cuando lo ordene la autoridad judicial.

Los restos de la mujer fueron encontrados el pasado 28 de abril, por el perro de un vecino de la parroquia de Cacharrequille, del municipio de Xunqueira de Espadañedo (Ourense), en bidón situado en un margen de una pista forestal que conduce a la cumbre del Parque Eólico del Alto do Rodicio.

El hombre denunció los hechos ante la Guardia Civil, que descubrió una bolsa de plástico que contenía un cráneo, un fémur con la rótula, así como varias costillas y vértebras. El hallazgo fue macabro, ya que los huesos se encontraban carbonizados y en el suelo había restos de grasa.

Desde entonces, la Guardia Civil inició una larga investigación, que culminó en el día de ayer, cuatro meses después, con la detención de D.F.R., un hombre de 46 años de edad. El detenido se encuentra en la comandancia de la Guardia Civil de Ourense, donde presta declaración y en las próximas horas está previsto que pase a disposición judicial del Juzgado Número 1 de la capital.

IDENTIFICACIÓN DE LA VÍCTIMA

Por otro lado, el arduo trabajo de los forenses del Instituto de Medicina Legal de Verín (Ourense) permitió la identificación, hace unos días, de los restos encontrados, que pertenecen a un mujer, F.R.A., de 39 años, nacida de Portugal pero vecina de Ourense, que residía en la carretera de Vigo de la capital de As Burgas.

La víctima vivía con su madre, que denunció su desaparición el pasado día 6 de abril, 22 días antes de que fuesen localizados sus restos en la parroquia de Cacharrequille.

La Guardia Civil consideró en un primer momento la hipótesis de que el cadáver fuera descuartizado en un domicilio y después trasladado en bolsas al lugar para plantarle fuego, aunque finalmente descartó esta teoría. Al parecer, la mujer fue asesinada en el mismo lugar donde aparecieron sus restos, ése mismo día o al día siguiente de que su madre denunciase su desaparición.