La dirección de En Marea niega que "interfiera" o "promocione" escisiones en las mareas locales

Publicado 09/07/2018 16:31:12CET

La coordinadora afea que "las cúpulas" de partidos pretendan "decidir el nombre" de las mareas para las elecciones "a 600 kilómetros"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

La dirección de En Marea ha salido al paso de las críticas lanzadas por diferentes sectores y referentes del espacio político del rupturismo en las últimas semanas. Así, niegan que la coordinadora "interfiera" o "promocione" el nacimiento de nuevos proyectos municipalistas surgidos de escisiones de las mareas ya existentes, como el caso de Marea de Ferrol, creada por sectores descontentos de Ferrol en Común; al tiempo que critica el modelo de coalición electoral para las mareas que promueven "las cúpulas" de partidos como Podemos o IU.

Este lunes, en un comunicado de prensa, la coordinadora de En Marea (que equivale a la ejecutiva en un partido clásico) asegura que la dirección del partido instrumental "no interfiere ni en la promoción ni en el funcionamiento de ningún espacio local" sino que mantiene que su "papel" es el de "respeto absoluto a lo que deciden las mareas locales libremente" y "solo" asume una actitud de mediador en el caso de que "las partes" así lo soliciten.

La dirección el partido instrumental que encabeza Luís Villares, y que se encuentra distanciada desde hace más de un año de ciertos sectores que conforman el espacio de En Marea, niega que haya apoyado la creación de Marea de Ferrol, fundado por Esther Leira, exconcejala del gobierno ferrolano que lidera Jorge Suárez, puesto que en el que cesó tras ser expulsada de Ferrol en Común.

Algunos miembros de la coordinadora de En Marea acudieron a la presentación de este nuevo proyecto político, lo que provocó el malestar de Ferrol en Común y otras mareas municipalistas al considerar este gesto como una deslealtad hacia la candidatura que en 2015 se hizo con el gobierno de la ciudad de Ferrol.

De hecho, en el marco del III Encontro Municipalista celebrado hace una semana precisamente en Ferrol con presencia de un centenar de personas de 25 mareas, entre ellas Jorge Suárez o Martiño Noriega; las mareas asistentes acordaron una resolución en la que se mostraban muy críticas con la actitud de la coordinadora de En Marea por respaldar a Marea de Ferrol, lo que tacharon de "ingerencia" que va "en contra de los acuerdos fundacionales aprobados en sus plenarios".

Los últimos en pronunciarse al respecto fueron la diputada en el Congreso Yolanda Díaz (que calificó la postura de "un error" y emplazó a Villares a "rectificar"); y el histórico dirigente Xosé Manuel Beiras, que arropó a Jorge Suárez en un acto en el que tildó de "mentira y fraude" la creación de nuevos proyectos en el espacio político de la "unidad popular". "No puede haber varias alternativas de unidad popular porque es una contradicción interna", añadió.

"RELACIONES CORDIALES"

Así las cosas, la coordinadora de En Marea asegura este lunes que los documentos aprobados en el Plenario celebrado hace justo un año (y en el que se impusieron las tesis de los partidarios de Villares frente al grupo de críticos) establecen que la dirección del partido instrumental será la de respetar las decisiones que acuerden los espacios locales y solo mediar en el caso de que así se lo pidan.

"Cuando se den situaciones de ruptura en el marco de las fuerzas confluyentes, corresponde al electorado local definir la correlación de fuerzas entre los proyectos existentes. En ningún caso En Marea actuará como árbitro, más allá de la necesaria mediación cuando sea requerida para eso con el fin de favorecer la resolución del conflicto", según recoge el documento 'En Marea e as mareas municipalistas', aprobado en el plenario de julio de 2017.

En esta línea, la cúpula del partido instrumental afirma que mantiene "relaciones cordiales y de colaboración" con las mareas locales "en la medida en que ellas mismas lo demanden"; al tiempo que añade que "la presencia de diputados o otros responsables orgánicos e institucionales se restringe al requerimiento que los propios espacios hagan, en el uso de su soberanía política".

ACTO EN PONTEVEDRA

Otra de las cuestiones que ha generado fricciones en el espacio político de En Marea en los últimos días ha sido el acto en el que la dirección nacional y Marea Pontevedra formalizaron la adhesión de esta última al protocolo que ofrece el partido de cara a las elecciones municipales del próximo año, en las que pretende que las mareas se presenten bajo el "paraguas instrumental" de En Marea para aprovechar sus votos en las diputaciones.

Marea Pontevedra se convirtió así en la segunda, tras Marea de Culleredo, en acogerse a este protocolo. A menos de un año para las elecciones, es una incógnita qué número de mareas abrazarán la propuesta, toda vez que existe un distanciamiento con el sector que controla la dirección de En Marea por parte de algunos de los proyectos locales de referencia (Marea Atlántica, Compostela Aberta o Ferrol en Común) y las cúpulas de los partidos (Anova, EU y Podemos Galicia).

Además, Pontevedra podría ser otro de los municipios en los que concurran a las elecciones del año que viene más de un proyecto de la denominada izquierda rupturista. Y es que, a día de hoy, las posturas para la integración de Podemos Galicia y Marea Pontevedra están alejadas, ya que el círculo del partido morado en la capital provincial pretende hacer valer lo votado por sus inscritos, que apostaron, en una consulta a propuesta de la dirección estatal, establecer alianzas en formato de coalición y con el nombre 'Unidas Podemos' -fruto del acuerdo marco entre Podemos e IU-- en la marca electoral.

"SUPERAR LA COALICIÓN"

Frente a esto, la dirección de En Marea recuerda que el partido instrumental nació en la asamblea de Vigo del verano de 2016 con el objetivo de "superar la coalición de partidos y promover un espacio soberano de adscripción individual, donde las decisiones las tengan las personas inscritas y no las cúpulas de los partidos, que pretenden decidir incluso el nombre con el que se las mareas concurren a las elecciones a 600 kilómetros de distancia".

Por ello, afirman que el "formato de coaliciones" está "superado" porque "solo beneficia a aquellos que buscan un reparto de puestos entre cúpulas y niegan el poder de decisión a las personas que participan tanto en las mareas municipalistas como en En Marea".