A disposición judicial el vecino de Moaña que encañonó con una escopeta a un agente

Actualizado 15/05/2013 12:20:21 CET

El hombre volvió a su casa tras huir de las fuerzas de seguridad durante varias horas

VIGO, 15 May. (EUROPA PRESS) -

El vecino de Moaña (Pontevedra) que se entregó a la Guardia Civil tras encañonar con una escopeta a un agente de Policía Local pasa a disposición judicial en la mañana de este miércoles, según confirman a Europa Press fuentes judiciales.

Los hechos ocurrieron sobre las 17.00 horas del lunes, cuando un vecino de 50 años de edad e iniciales J.J.T.C. había accedido a una casa denominada finca de Castro Viejo, en la parroquia de Tirán, y había producido numerosos daños materiales.

Asimismo, el sospechoso había amenazado con una escopeta a su propio hermano, siendo el motivo del altercado un problema grave de convivencia. Ambos compartían la vivienda y, por una antigua rencilla, el hermano amenazado le había cambiado la cerradura de la puerta, cuestión que originó el conflicto.

Una patrulla de la Policía Local --alertada por una persona vecina de la zona-- llegó al lugar y, cuando iba a entrevistarse con la persona requiriente, el presunto agresor irrumpió diciendo "no quiero matar a nadie pero me estáis jodiendo", tras lo que encañonó con una escopeta de caza a los agentes.

Los efectivos policiales trataron de parapetarse, ante la posibilidad de que el hombre abriese fuego, mientras que el hombre, que no llegó a disparar, aprovechó el momento para huir en un vehículo Seat Ibiza de color blanco en dirección a Cangas.

Ante esta situación, efectivos de Guardia Civil de varios puestos y las Policías Locales de las zonas limítrofes iniciaron un amplio dispositivo de búsqueda, al tiempo que, a modo de prevención, y teniendo en cuenta que el varón había huido armado, se procedió a reunir y llevar a un lugar seguro a toda su familia.

BÚSQUEDA

El operativo de búsqueda centró su actuación en los montes próximos a Cangas, cerrando todas las salidas posibles de la localidad y también peinando el casco urbano. Posteriormente, los agentes averiguaron que el fugitivo había dejado el coche en un camino próximo al Monte de Ameixoada, que había escondido las dos armas que llevaba en lugares diferentes y que había emprendido, a pie, el camino de vuelta a su casa.

Una vez en la vivienda, que fue donde comenzaron los hechos, el hombre llamó desde su teléfono móvil a su hermano --que estaba en el Cuartel de la Guardia Civil de Cangas-- y, entre otras cosas, le dijo que quería "despedirse" de él. Por ello, los agentes se dirigieron al lugar y localizaron al hombre en la terraza, desarmado y nervioso.

Durante unos minutos muy tensos, un negociador habló con él hasta conseguir convencerlo para que se entregase. Así, pasadas las 21.00 horas, fue detenido por los supuestos delitos de atentado a agentes de la autoridad, amenazas contra las personas y daños.

En cuanto a las armas, las fuerzas de seguridad realizaron un rastreo por el monte mediante el que lograron localizar una escopeta de cartuchos del calibre 12 y un rifle del 22, así como una bolsa con abundante munición para ambas armas y un machete de caza.

El hombre tiene licencia --del tipo B-- que le autoriza a la posesión de ese tipo de armas. Tras haber sido detenido y trasladado a las dependencias de la Guardia Civil de Cangas, pasará a disposición judicial en esta localidad este miércoles.

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